Cierre del estrecho de Ormuz (choque de demanda): Después de que EE. UU. e Israel iniciaran los ataques contra Irán el 28 de febrero de 2026, Irán respondió atacando buques y cerrando de forma efectiva el estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento por donde solía fluir aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas del mundo . Los seguros se volvieron inaccesibles o prohibitivamente caros, y los tránsitos diarios se desplomaron (apenas tres buques de carga en algunos días)
. Al no poder enviar crudo de Oriente Medio a través de Ormuz, los compradores asiáticos recurrieron al petróleo y GNL de la costa del Golfo de EE. UU., que deben pasar por el Canal de Panamá, lo que generó un aumento repentino en la demanda de tránsitos por el Canal
.
Sequía por El Niño (restricción de oferta): Un patrón de El Niño en desarrollo redujo los niveles de agua en el lago Gatún, el embalse de agua dulce que abastece el sistema de esclusas del Canal . La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) impuso reducciones de calado para los buques Neopanamax a partir de junio de 2026, con el calado máximo reducido a 49 pies a finales de julio, y luego a 48,5 pies programado para el 15 de agosto, y nuevas reducciones a 48 pies el 26 de agosto y a 47,5 pies el 3 de septiembre
. La capacidad de cruce diario se redujo de 36 a 34 buques a partir del 25 de julio
.
Resultado: Una demanda creciente se encontró con una oferta menguante. Las subastas diarias, donde los armadores pujan para saltarse la cola (con pujas iniciales desde 15.000 a 55.000 dólares), se dispararon . El cupo promedio en subasta a principios de agosto de 2026 alcanzó los 1,1 millones de dólares, y algunos buques individuales pagaron hasta 4 millones
.
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) declaró en abril de 2026 que las tarifas de subasta de un millón de dólares reflejaban un "aumento temporal de la demanda" en lugar de una congestión sistémica, y en mayo no planeaba restricciones de buques para el resto de 2026 . Las restricciones posteriores de agosto y el cierre continuo de Ormuz sugieren que las condiciones empeoraron más allá de los pronósticos iniciales.
La trayectoria del conflicto con Irán y cualquier posible reapertura del estrecho de Ormuz siguen siendo la variable más importante. Una desescalada podría reducir drásticamente la demanda del Canal, mientras que una mayor escalada podría llevar los precios de las subastas aún más alto.
Las condiciones de sequía son estacionales; la ACP dijo que no impondría restricciones si llegara El Niño, pero la caída de los niveles del lago forzó reducciones de todos modos, lo que indica que el suministro de agua sigue siendo la restricción vinculante para la capacidad del Canal, independientemente de la demanda .
En resumen: El récord de 1,1 millones de dólares es un producto directo de dos crisis simultáneas en puntos de estrangulamiento —una geopolítica (el cierre de Ormuz redirige el tráfico de petróleo hacia el Canal) y otra climática (la sequía de El Niño reduce la capacidad del Canal)— que crean un desajuste entre oferta y demanda que ha llevado los costos de tránsito a niveles sin precedentes, ha provocado recargos de las navieras, ha reducido las cargas por buque y ha añadido costos y demoras significativos a las cadenas de suministro globales, especialmente para las exportaciones de crudo y GNL de EE. UU. a Asia.