A diferencia del virus del Ébola Zaire, más común —para el que existe la vacuna Ervebo autorizada—, este brote está causado por el virus Bundibugyo (BDBV), una especie rara del ébolavirus identificada por primera vez en Uganda en 2007 . No existe ninguna vacuna ni tratamiento específico aprobados para esta cepa, por lo que la respuesta se basa en cuidados de apoyo, detección temprana y un riguroso rastreo de contactos
. El análisis genómico de muestras de 22 pacientes en la RDC y Uganda, publicado en Nature Medicine el 11 de agosto, ha confirmado que la cepa del brote de 2026 es una variante nueva y genéticamente distinta —separada de los virus Bundibugyo vistos en 2007 y 2012—, lo que sugiere un nuevo salto del virus de animales a humanos en lugar de la reaparición de un brote oculto .
El brote fue declarado oficialmente el 15 de mayo de 2026, pero la evidencia genómica y epidemiológica indica que el virus circulaba sin ser detectado desde al menos principios de enero de 2026, probablemente comenzando con la muerte de una mujer . El epicentro se encuentra en las provincias orientales de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur, con propagación a las provincias de Haut-Uele y Tshopo . Uganda registró dos casos importados en Kampala a finales de mayo ; en total, Uganda confirmó unos 20 casos, pero contuvo su propagación de manera más eficaz mediante una rápida vigilancia transfronteriza y rastreo de contactos, cerrando su brote el 28 de julio de 2026
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El 4 de agosto de 2026, la OMS anunció que las pruebas de tratamientos experimentales, medicamentos preventivos y vacunas para la cepa Bundibugyo "avanzaban rápidamente" . Un ensayo de tratamiento patrocinado por la OMS ya funciona en tres centros de gestión clínica en la provincia de Ituri
. Un nuevo ensayo de vacuna en fase 1, el primero para la especie Bundibugyo, comenzó en el Reino Unido el 24 de julio, y un segundo ensayo comenzó en Canadá
. El 7 de agosto de 2026, los expertos en vacunas de la OMS recomendaron un ensayo en humanos a gran escala de la vacuna Ervebo existente para comprobar si ofrece protección cruzada contra la cepa Bundibugyo, basándose en datos preliminares de animales
. Se espera que los resultados de estos ensayos estén disponibles en cuestión de meses
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El rastreo de contactos sigue siendo un punto débil crítico. Las tasas mejoraron de aproximadamente el 25% al 45% a principios de junio, pero siguen muy por debajo de la cobertura del 90-95% necesaria para interrumpir la transmisión . A 5 de agosto, la cobertura de rastreo de contactos se situaba en el 78,4%, todavía muy por debajo del objetivo operativo del 95%
. La actualización de la OMS del 13 de agosto señaló que las cadenas de transmisión ocultas se ven alimentadas por pacientes que llegan a etapas avanzadas sin atención, con muertes que aún ocurren fuera de los centros de salud y centros de tratamiento desbordados
. Los principales obstáculos incluyen el conflicto armado, los desplazamientos masivos, la desconfianza comunitaria y el hambre aguda en el este de la RDC, lo que crea lo que el director de la OMS, Tedros, describió como una "colisión catastrófica de enfermedad y conflicto"
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La OMS está ampliando la vigilancia, el diagnóstico de laboratorio, el rastreo de contactos, la atención clínica, la entrega de suministros y la preparación transfronteriza . El 6 de agosto, la OMS y los CDC de África hicieron un llamamiento conjunto para una acción urgente liderada por la comunidad con el fin de ampliar la detección temprana y el seguimiento de contactos
. Un plan continental conjunto de seis meses pretende movilizar 518 millones de dólares bajo un enfoque de "Una sola respuesta"
. El brote también ha atraído la atención mundial, con informes de agencias de noticias como Reuters y Al Jazeera que cubren el creciente número de víctimas y la brecha sin precedentes en la respuesta médica debido a la falta de una vacuna autorizada para esta especie específica de ébola.