El Acuerdo Marco UE-EE. UU. de agosto de 2025 estableció un techo arancelario estadounidense del 15% para la mayoría de los productos europeos a cambio de reducciones arancelarias de la UE en productos industriales y agrícolas estadounidenses, con una cláusula de extinción que expira el 31 de diciembre de 2029 . Se suponía que el acuerdo resolvería la larga disputa sobre los metales, pero no lo ha hecho.
Después del acuerdo, EE. UU. añadió en agosto de 2025 407 categorías de productos a sus aranceles de la Sección 232 sobre derivados del acero y el aluminio . En abril de 2026, Washington endureció aún más los aranceles sobre el aluminio y el cobre mediante una nueva Proclamación Presidencial, aplicando aranceles al valor total en aduana de los productos importados, independientemente de su contenido metálico
.
En abril de 2026, Alemania y Francia lideraron a los estados miembros de la UE al rechazar una propuesta estadounidense para resolver la disputa sobre los metales, lo que arrojó una nueva incertidumbre sobre la implementación de todo el marco . El propio jefe de comercio de la UE, Maroš Šefčovič, viajó a Washington en abril de 2026 buscando romper el punto muerto, pero fracasó
. En agosto de 2026, ambas partes prorrogaron la suspensión de los aranceles de represalia como una tregua temporal, pero las negociaciones subyacentes siguen estancadas
.
En una escalada significativa, la administración Trump publicó un informe de la Casa Blanca en agosto de 2026 acusando a la UE —junto con más de otras 40 economías, incluyendo Corea del Sur, Japón, Taiwán, México y Canadá— de ser parte de una red de transbordo de 75.000 millones de dólares que China utiliza para eludir los aranceles estadounidenses . El informe se titula "La Gran Estafa del Transbordo"
. La acusación central es que el acero, el aluminio y otros productos chinos se enrutan a través de estas jurisdicciones y se reexportan a EE. UU. con un origen falsificado, eludiendo los aranceles del 30-50% que Washington ha impuesto.
Esta acusación socava directamente la posición negociadora de la UE. EE. UU. argumenta que la UE no puede exigir simultáneamente la eliminación de los aranceles de la Sección 232 mientras sirve como conducto para el mismo exceso de capacidad china que esos aranceles estaban diseñados para bloquear. La UE ha rechazado la acusación, pero el momento —junto con la disputa del CBAM— profundiza la visión de Washington de que Bruselas no es un socio comercial fiable.
Las escaladas arancelarias están produciendo daños medibles y graves:
En cuanto a la dimensión brasileña, la evidencia disponible no confirma una disputa específica entre EE. UU. y la UE por la caída de los flujos comerciales con Brasil en agosto de 2026. El ángulo de Brasil parece ser parte de la perturbación más amplia del comercio mundial del acero: a medida que los mercados de EE. UU. y la UE se vuelven más restrictivos, los envíos de acero se están redirigiendo a terceros mercados, incluida América del Sur. Las exportaciones de acero brasileño a la UE aumentaron un 47,4% en mayo de 2026 en comparación con el año anterior, aunque bajaron en el período acumulado de enero a mayo . No surgió en los resultados de búsqueda ninguna confrontación directa entre EE. UU. y la UE por el comercio brasileño.
La disputa por el nombre del CBAM, el casi colapso del acuerdo marco por los metales, la nueva acusación de transbordo chino y el colapso en el mundo real de los flujos comerciales del acero se refuerzan mutuamente, creando un clima en el que Washington ve a Bruselas usando la política climática como un arma comercial, y Bruselas ve a Washington incumpliendo un acuerdo que firmó hace apenas un año.