La debilidad del yen no es una casualidad especulativa; es estructural. Los impulsores principales son claros:
El 13 de agosto, los mercados descontaban un 76% de posibilidades de una subida de 25 puntos básicos en la reunión del 17 y 18 de septiembre, según datos de Tokyo Tanshi . Este cambio de expectativas se debió a tres factores:
Algunos mercados de predicción muestran probabilidades ligeramente inferiores, en torno al 60-70%, pero la tendencia es idéntica: un fuerte replanteamiento hacia una acción en septiembre .
El alineamiento entre el gobierno de la primera ministra Sanae Takaichi y el BOJ no es claramente partidario de un endurecimiento. Las señales son mixtas:
El efecto neto: el gobierno está, en líneas generales, alineado con una normalización gradual para combatir la debilidad del yen, pero la inquietud por el alza de los rendimientos de los JGB y los nombramientos políticos de miembros moderados crean vientos en contra reales .
La intervención del 1 y 2 de agosto fue histórica: el Tesoro de EE.UU. se unió a Japón en la compra de yenes por primera vez en décadas, y el presidente Trump y el ministro de Finanzas de Japón lo confirmaron públicamente . Provocó un fuerte rebote inicial de 163,73 a 157,57
. Pero en dos semanas, el yen había perdido la mitad de esas ganancias
. ¿Por qué?
Un ex alto cargo del BOJ describió la acción conjunta como "muy eficaz para crear una sensación de vigilancia", pero reconoció que es un parche temporal, no una solución duradera .
La reunión tiene una importancia excepcional para la credibilidad del BOJ. Estos son los dos escenarios:
Si el BOJ aplica una subida de 25 puntos básicos, hasta el 1,25%:
**Si el BOJ no hace nada:
La tensión clave: el propio resumen de julio del BOJ muestra un consejo con tintes hawkish, pero la presión política de Takaichi para contener los rendimientos de los JGB podría hacer que el BOJ se lo piense dos veces . Los mercados apuestan ahora a que el BOJ priorizará la estabilidad del yen y el control de la inflación por encima de apaciguar al mercado de bonos, pero esa apuesta podría resultar equivocada.