Mientras el euro digital aún está en desarrollo, las alternativas del sector privado ya están operativas y crecen rápidamente.
Wero es la cartera digital para el consumidor creada por la Iniciativa de Pagos Europea (EPI), un consorcio de 16 bancos europeos fundadores y proveedores de servicios de pago . Opera sobre las vías de Transferencia Inmediata SEPA, una infraestructura bancaria de la UE completamente independiente de las redes de tarjetas estadounidenses
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Hitos clave de Wero:
El 2 de febrero de 2026, la EPI firmó un Memorando de Entendimiento con la Alianza EuroPA, un consorcio que une a Bizum (España), Bancomat (Italia), SIBS (Portugal) y el sistema nórdico Vipps MobilePay .
Las iniciativas privadas como Wero y EuroPA no compiten con el euro digital, sino que son piezas complementarias de una estrategia mayor :
La UE trata esto como un asunto de soberanía financiera por varias razones interconectadas:
Visa y Mastercard procesan aproximadamente el 61% de todos los pagos con tarjeta en la zona euro y casi todas las transacciones transfronterizas con tarjeta . Los sistemas de pago minoristas europeos dependen estructuralmente de redes de tarjetas y proveedores de TIC/nube con sede en EE. UU.
. Un estudio del Parlamento Europeo de 2025 concluyó que esta dependencia continua "representa una vulnerabilidad estructural tanto para los bancos europeos como para la soberanía financiera de la Unión"
. El estudio evalúa que un euro digital, si se adopta ampliamente, podría reducir la dependencia de las redes de pago extranjeras a largo plazo
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Los líderes de la UE consideran ahora que esta dependencia es un riesgo que Europa ya no puede ignorar, ante la posibilidad de que la infraestructura de pagos controlada por EE. UU. pueda convertirse en un arma geopolítica en medio del deterioro de las relaciones transatlánticas . El miembro del Comité Ejecutivo del BCE, Piero Cipollone, advirtió: "Si perdemos el control de nuestro dinero, perdemos el control de nuestro destino económico"
. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, también ha declarado que Europa necesita su propio sistema de pagos digitales "con urgencia", advirtiendo que prácticamente todos los pagos con tarjeta y móviles en Europa fluyen actualmente a través de infraestructura no europea
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El impulso por la soberanía de pagos forma parte de una estrategia más amplia de la UE para la autonomía económica y financiera . Como lo describió Reuters, el euro digital es "esencialmente una versión electrónica del efectivo destinada a hacer que la zona euro dependa menos de las tarjetas de crédito estadounidenses"
. Un informe de junio de 2026 señaló que el momento está impulsado por "el deterioro de las relaciones transatlánticas" . La Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo aprobó el euro digital en junio de 2026 específicamente "mientras la UE busca reducir su dependencia de los sistemas de pago controlados por EE. UU." .
La ambición es clara: para la década de 2030, los consumidores y las empresas europeas deberían poder realizar pagos instantáneos y de bajo coste íntegramente dentro de una infraestructura de propiedad de la UE, ya sea a través de una cartera privada como Wero o del euro digital público. Los dos sistemas están diseñados para funcionar juntos, y la EPI ya planea integrar el euro digital cuando se lance . Como señaló un análisis, el acuerdo EuroPA de febrero de 2026 "por primera vez le da a Europa una alternativa doméstica creíble a Visa y Mastercard a gran escala"
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