El sistema LID 1166 alberga dos agujeros negros supermasivos activos separados por solo 4.900 años luz, la pareja confirmada más cercana en el universo temprano. El James Webb (NIRSpec) logró verlos donde el Hubble falló: estaban ocultos tras densas nubes de gas y polvo.
Respuesta de investigación

Create a landscape editorial hero image for this Studio Global article: What did the James Webb Space Telescope discover about the closest together pair of actively feeding supermassive black holes ever confirmed. Article summary: I'll search for this detailed information about the JWST discovery of the closest pair of actively feeding supermassive black holes in the early universeGood, I have strong leads on two related discoveries announced arou. Topic tags: general web, productivity, growth, evs, crypto. Style: premium digital editorial illustration, source-backed research mood, clean composition, high detail, modern web publication hero. Use reference image context only for broad subject, composition, and topical grounding; do not copy the exact image. Avoid: logos, brand marks, copyrighted characters, real person likenesses, fake screenshots, UI text, readable text, watermarks, char
Un equipo internacional liderado por Hyewon Suh (NSF NOIRLab) ha confirmado con el telescopio espacial James Webb el sistema de dos agujeros negros supermasivos activos más próximo jamás detectado en el universo primitivo. Se trata de LID-1166, una pareja de monstruos cósmicos separados por apenas 4.900 años luz (1,5 kiloparsecs) .
Para ponerlo en contexto, es como si dos voraces gigantes gravitatorios estuvieran bailando a una distancia diez veces menor que la que separa al Sol del centro de la Vía Láctea. Hasta ahora, ningún otro sistema dual de agujeros negros activos se había confirmado tan cerca en una época tan temprana del universo .
El sistema LID-1166 existió cuando el cosmos tenía apenas 1.300 millones de años, es decir, solo un 10 % de su edad actual. Esto sitúa a estos agujeros negros en una era de intensa formación estelar y fusiones galácticas .
Aunque el sistema fue detectado inicialmente como una fuente de rayos X por el observatorio Chandra (en el sondeo COSMOS Legacy), permaneció completamente invisible incluso en las imágenes más profundas del telescopio espacial Hubble. La razón: ambos agujeros negros están enterrados en densas nubes de gas y polvo que bloquean la luz visible y el infrarrojo cercano .
El espectrógrafo de infrarrojo cercano (NIRSpec) del Webb logró algo que ningún otro telescopio podía: atravesar el polvo y revelar dos fuentes compactas y brillantes separadas por 4.900 años luz. Cada una mostraba las firmas espectrales de gas girando a altísimas velocidades, una señal inequívoca de agujeros negros supermasivos en plena alimentación (núcleos galácticos activos, o AGN) .
El coautor Roberto Decarli explicó: "Este paso del descubrimiento solo fue posible gracias a las exquisitas capacidades de imagen y espectroscopia del JWST, en particular su instrumento NIRSpec. Observaciones similares desde tierra serían extremadamente difíciles debido a la escasa transparencia de la atmósfera en estas longitudes de onda" .
El observatorio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) detectó grandes reservas de gas frío asociadas a cada agujero negro. Decarli señaló que esto "apunta a que los dos AGN residen en el centro de dos galaxias a punto de fusionarse". La presencia de un entorno galáctico gaseoso alrededor de cada agujero negro descartó escenarios alternativos de formación exótica y confirmó que se trata de una fusión galáctica genuina y rica en gas .
El estudio fue publicado en Nature Astronomy (preprint arXiv:2607.19491).
Casi simultáneamente, un segundo equipo liderado por Hannah Übler (Instituto Max Planck de Física Extraterrestre) identificó tres agujeros negros supermasivos activos dentro de una sola galaxia, algo nunca antes visto en el universo distante .
Esta galaxia se encuentra a más de 12.500 millones de años luz de la Tierra (corrimiento al rojo z=5,0167), lo que corresponde a unos 1.200 millones de años después del Big Bang .
Dos de los agujeros negros están muy cerca en el centro galáctico, separados por solo 620 años luz en proyección, lo que sugiere que están a punto de fusionarse. Un tercer agujero negro se encuentra más alejado, a unas 5.500 años luz del centro .
El equipo usó el NIRSpec en modo de unidad de campo integral (NIRSpec-IFS) del Webb, una técnica de espectroscopia con resolución espacial que permite obtener un espectro completo en cada píxel de la imagen. Cada agujero negro se identificó por su emisión H-alfa ancha (FWHM 430–2.920 km/s) sin contrapartida en líneas prohibidas, una firma inequívoca de gas orbitando un agujero negro masivo .
Übler afirmó: "Esto sugiere que los procesos en el universo temprano fueron eficientes para acercar agujeros negros masivos, preparando el escenario para las fusiones de agujeros negros masivos que esperamos detectar con futuros observatorios de ondas gravitacionales" . Las masas estimadas van desde unos pocos millones hasta unos 80 millones de masas solares
. El estudio se publicó en Astronomy & Astrophysics (proyecto BlackTHUNDER)
.
En conjunto, estos dos resultados pintan un retrato de un universo joven donde los agujeros negros supermasivos crecieron rápidamente a través de frecuentes fusiones e interacciones ricas en gas. La sensibilidad infrarroja del James Webb está revelando pares y tríos de agujeros negros a escalas de separación que eran completamente invisibles para los telescopios anteriores, abriendo una ventana única a los procesos que moldearon las galaxias en los primeros momentos del cosmos.
Studio Global AI
Esta página incluye una respuesta respaldada por fuentes que puede continuar dentro de Studio Global.
El sistema LID 1166 alberga dos agujeros negros supermasivos activos separados por solo 4.900 años luz, la pareja confirmada más cercana en el universo temprano.
El sistema LID 1166 alberga dos agujeros negros supermasivos activos separados por solo 4.900 años luz, la pareja confirmada más cercana en el universo temprano. El James Webb (NIRSpec) logró verlos donde el Hubble falló: estaban ocultos tras densas nubes de gas y polvo.
Los agujeros negros existen cuando el universo tenía solo 1.300 millones de años, en plena fusión de dos galaxias ricas en gas frío.