El sistema LID-1166 existió cuando el cosmos tenía apenas 1.300 millones de años, es decir, solo un 10 % de su edad actual. Esto sitúa a estos agujeros negros en una era de intensa formación estelar y fusiones galácticas .
Aunque el sistema fue detectado inicialmente como una fuente de rayos X por el observatorio Chandra (en el sondeo COSMOS Legacy), permaneció completamente invisible incluso en las imágenes más profundas del telescopio espacial Hubble. La razón: ambos agujeros negros están enterrados en densas nubes de gas y polvo que bloquean la luz visible y el infrarrojo cercano .
El espectrógrafo de infrarrojo cercano (NIRSpec) del Webb logró algo que ningún otro telescopio podía: atravesar el polvo y revelar dos fuentes compactas y brillantes separadas por 4.900 años luz. Cada una mostraba las firmas espectrales de gas girando a altísimas velocidades, una señal inequívoca de agujeros negros supermasivos en plena alimentación (núcleos galácticos activos, o AGN) .
El coautor Roberto Decarli explicó: "Este paso del descubrimiento solo fue posible gracias a las exquisitas capacidades de imagen y espectroscopia del JWST, en particular su instrumento NIRSpec. Observaciones similares desde tierra serían extremadamente difíciles debido a la escasa transparencia de la atmósfera en estas longitudes de onda" .
El observatorio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) detectó grandes reservas de gas frío asociadas a cada agujero negro. Decarli señaló que esto "apunta a que los dos AGN residen en el centro de dos galaxias a punto de fusionarse". La presencia de un entorno galáctico gaseoso alrededor de cada agujero negro descartó escenarios alternativos de formación exótica y confirmó que se trata de una fusión galáctica genuina y rica en gas .
El estudio fue publicado en Nature Astronomy (preprint arXiv:2607.19491).
Casi simultáneamente, un segundo equipo liderado por Hannah Übler (Instituto Max Planck de Física Extraterrestre) identificó tres agujeros negros supermasivos activos dentro de una sola galaxia, algo nunca antes visto en el universo distante .
Esta galaxia se encuentra a más de 12.500 millones de años luz de la Tierra (corrimiento al rojo z=5,0167), lo que corresponde a unos 1.200 millones de años después del Big Bang .
Dos de los agujeros negros están muy cerca en el centro galáctico, separados por solo 620 años luz en proyección, lo que sugiere que están a punto de fusionarse. Un tercer agujero negro se encuentra más alejado, a unas 5.500 años luz del centro .
El equipo usó el NIRSpec en modo de unidad de campo integral (NIRSpec-IFS) del Webb, una técnica de espectroscopia con resolución espacial que permite obtener un espectro completo en cada píxel de la imagen. Cada agujero negro se identificó por su emisión H-alfa ancha (FWHM 430–2.920 km/s) sin contrapartida en líneas prohibidas, una firma inequívoca de gas orbitando un agujero negro masivo .
Übler afirmó: "Esto sugiere que los procesos en el universo temprano fueron eficientes para acercar agujeros negros masivos, preparando el escenario para las fusiones de agujeros negros masivos que esperamos detectar con futuros observatorios de ondas gravitacionales" . Las masas estimadas van desde unos pocos millones hasta unos 80 millones de masas solares . El estudio se publicó en Astronomy & Astrophysics (proyecto BlackTHUNDER) .
En conjunto, estos dos resultados pintan un retrato de un universo joven donde los agujeros negros supermasivos crecieron rápidamente a través de frecuentes fusiones e interacciones ricas en gas. La sensibilidad infrarroja del James Webb está revelando pares y tríos de agujeros negros a escalas de separación que eran completamente invisibles para los telescopios anteriores, abriendo una ventana única a los procesos que moldearon las galaxias en los primeros momentos del cosmos.
El sistema LID-1166 existió cuando el cosmos tenía apenas 1.300 millones de años, es decir, solo un 10 % de su edad actual. Esto sitúa a estos agujeros negros en una era de intensa formación estelar y fusiones galácticas .
Aunque el sistema fue detectado inicialmente como una fuente de rayos X por el observatorio Chandra (en el sondeo COSMOS Legacy), permaneció completamente invisible incluso en las imágenes más profundas del telescopio espacial Hubble. La razón: ambos agujeros negros están enterrados en densas nubes de gas y polvo que bloquean la luz visible y el infrarrojo cercano .
El espectrógrafo de infrarrojo cercano (NIRSpec) del Webb logró algo que ningún otro telescopio podía: atravesar el polvo y revelar dos fuentes compactas y brillantes separadas por 4.900 años luz. Cada una mostraba las firmas espectrales de gas girando a altísimas velocidades, una señal inequívoca de agujeros negros supermasivos en plena alimentación (núcleos galácticos activos, o AGN) .
El coautor Roberto Decarli explicó: "Este paso del descubrimiento solo fue posible gracias a las exquisitas capacidades de imagen y espectroscopia del JWST, en particular su instrumento NIRSpec. Observaciones similares desde tierra serían extremadamente difíciles debido a la escasa transparencia de la atmósfera en estas longitudes de onda" .
El observatorio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) detectó grandes reservas de gas frío asociadas a cada agujero negro. Decarli señaló que esto "apunta a que los dos AGN residen en el centro de dos galaxias a punto de fusionarse". La presencia de un entorno galáctico gaseoso alrededor de cada agujero negro descartó escenarios alternativos de formación exótica y confirmó que se trata de una fusión galáctica genuina y rica en gas .
El estudio fue publicado en Nature Astronomy (preprint arXiv:2607.19491).
Casi simultáneamente, un segundo equipo liderado por Hannah Übler (Instituto Max Planck de Física Extraterrestre) identificó tres agujeros negros supermasivos activos dentro de una sola galaxia, algo nunca antes visto en el universo distante .
Esta galaxia se encuentra a más de 12.500 millones de años luz de la Tierra (corrimiento al rojo z=5,0167), lo que corresponde a unos 1.200 millones de años después del Big Bang .
Dos de los agujeros negros están muy cerca en el centro galáctico, separados por solo 620 años luz en proyección, lo que sugiere que están a punto de fusionarse. Un tercer agujero negro se encuentra más alejado, a unas 5.500 años luz del centro .
El equipo usó el NIRSpec en modo de unidad de campo integral (NIRSpec-IFS) del Webb, una técnica de espectroscopia con resolución espacial que permite obtener un espectro completo en cada píxel de la imagen. Cada agujero negro se identificó por su emisión H-alfa ancha (FWHM 430–2.920 km/s) sin contrapartida en líneas prohibidas, una firma inequívoca de gas orbitando un agujero negro masivo .
Übler afirmó: "Esto sugiere que los procesos en el universo temprano fueron eficientes para acercar agujeros negros masivos, preparando el escenario para las fusiones de agujeros negros masivos que esperamos detectar con futuros observatorios de ondas gravitacionales" . Las masas estimadas van desde unos pocos millones hasta unos 80 millones de masas solares . El estudio se publicó en Astronomy & Astrophysics (proyecto BlackTHUNDER) .
En conjunto, estos dos resultados pintan un retrato de un universo joven donde los agujeros negros supermasivos crecieron rápidamente a través de frecuentes fusiones e interacciones ricas en gas. La sensibilidad infrarroja del James Webb está revelando pares y tríos de agujeros negros a escalas de separación que eran completamente invisibles para los telescopios anteriores, abriendo una ventana única a los procesos que moldearon las galaxias en los primeros momentos del cosmos.