Pero la protesta no fue un acto aislado. Semanas antes, el barco de la organización, Arctic Sunrise, navegó hasta la zona y documentó una fuga activa desde el casco del buque . Esta evidencia en video se suma a un análisis satelital que Greenpeace Bulgaria publicó a finales de julio de 2026. Las imágenes, tomadas por los satélites Sentinel-1, Sentinel-2 y PlanetScope, muestran docenas de manchas de petróleo en las inmediaciones del Kairos entre finales de abril y finales de julio de 2026
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"Las observaciones muestran un patrón recurrente de contaminación que genera serias dudas de que el barco sea la fuente de la repetida polución con productos petrolíferos en el Mar Negro", explicó Greenpeace en su informe, contradiciendo las afirmaciones de las autoridades búlgaras
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Además, informes independientes señalaron que en junio de 2026 apareció contaminación por fuelóleo en playas búlgaras del Mar Negro, entre Rezovo, Sinemorets, Lozenets, Arkutino y Kamchia. Aunque las autoridades locales atribuyeron ese vertido a depósitos antiguos removidos por el mal tiempo, los activistas insisten en que no se debe descartar al Kairos como origen .
La postura del gobierno búlgaro ha sido cautelosa y, en ocasiones, contradictoria. El 27 de julio de 2026, tras la publicación del análisis satelital de Greenpeace, altos funcionarios negaron rotundamente que existiera una mancha persistente de petróleo proveniente del Kairos .
Sin embargo, la presión ciudadana y las denuncias de posible contaminación cerca de Pomorie y el barrio de Sarafovo, en Burgas, obligaron a la Administración Marítima de Bulgaria a actuar. A finales de julio, ordenaron una inspección del casco y las aguas circundantes . Los equipos de patrullaje realizaron dos inspecciones en un radio de 1,5 millas náuticas alrededor del barco. No encontraron una fuga activa, pero sí localizaron "parches de color aislados", que fueron tratados con un dispersante aprobado
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El Ministerio de Transporte búlgaro abrió una investigación oficial para determinar si el Kairos está goteando . Mientras tanto, Greenpeace exige un análisis químico de las muestras y una inspección a fondo para determinar el origen de las manchas
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El Kairos no es un petrolero cualquiera. Es un buque sancionado por la UE y el Reino Unido por su papel en la exportación de petróleo ruso eludiendo el tope de precio impuesto por Occidente . Según el registro OpenSanctions, el barco había estado exportando crudo ruso a terceros países desde noviembre de 2023
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Su historia reciente es la de un 'barco fantasma' que terminó a la deriva:
Ataque con dron ucraniano (28 de noviembre de 2025): El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) atacó al Kairos y a otro petrolero de la flota fantasma, el Virat, con drones navales Sea Baby en el Mar Negro, a unos 28 kilómetros náuticos de la costa turca . El Kairos navegaba vacío (en lastre) pero sufrió graves daños e incendió
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Varada en Ahtopol (5 de diciembre de 2025): Tras el ataque, un remolcador turco intentó llevar al Kairos a puerto, pero el cabo de remolque se rompió con el mal tiempo. El petrolero quedó varado cerca de la ciudad costera búlgara de Ahtopol .
Rescate y abandono en Burgas (mediados de diciembre de 2025): Las autoridades búlgaras, con la ayuda de la policía de fronteras y la marina, lanzaron una operación de rescate. La tripulación fue evacuada en helicóptero . Semanas después, Bulgaria logró reflotar el barco y lo remolcó a la bahía de Burgas, donde permanece fondeado, esencialmente abandonado por sus propietarios
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El Kairos está registrado a nombre de una empresa china, aunque opera como parte de la flota fantasma rusa . En enero de 2026, la Administración Marítima de Bulgaria presentó una factura a los propietarios para reclamar el reembolso de los costes de la operación de salvamento
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El caso del Kairos es solo una pieza de un tablero geopolítico mucho mayor. Ucrania ha intensificado sus ataques contra la flota fantasma rusa. El 6 de julio de 2026, lanzó la Operación MoLoChKa, una campaña militar con drones navales y aéreos contra petroleros fantasma en los mares de Azov y Negro, reclamando haber alcanzado 218 buques a mediados de julio .
En respuesta, Rusia está buscando rutas alternativas para sus exportaciones. En agosto de 2026, Moscú organizó un convoy sin precedentes de ocho petroleros fantasma para transitar la Ruta del Mar del Norte (NSR) en el Ártico . Una flota de una docena de buques transporta casi 8 millones de barriles de crudo hacia los mercados asiáticos, esquivando los puntos de control del Canal de la Mancha y el Mediterráneo
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Las sanciones, aunque cada vez más extensas, no son suficientes. A julio de 2026, la UE había sancionado a 671 buques de la flota fantasma, frente a solo 25 en julio de 2024 . Sin embargo, la aplicación sigue siendo desigual: 135 buques sancionados fueron vistos cargando en puertos rusos incluso después de ser designados
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