El catalizador de la inflación se vio potenciado por un poderoso repunte sectorial. La oleada compradora se vio alimentada por las ganancias de Wall Street durante la noche, donde las grandes tecnológicas y las acciones vinculadas a la IA subieron con fuerza, reavivando la confianza en el gasto continuo en inteligencia artificial . En Asia, esto se tradujo directamente en un enorme rebote de las acciones de semiconductores. Los gigantes surcoreanos de los chips, Samsung Electronics y SK Hynix, estuvieron a la vanguardia: Samsung saltó aproximadamente un 5% y SK Hynix subió más de un 7% en las primeras operaciones
. Este repunte ayudó a impulsar el KOSPI un 4,4%, convirtiéndolo en el índice de mejor rendimiento de la región y prolongando una recuperación espectacular desde la debacle tecnológica del verano
. El KOSPI ha subido más de un 60% en lo que va de 2026, impulsado en gran medida por el entusiasmo de los inversores minoristas por las acciones tecnológicas expuestas a la IA, aunque aún se encuentra aproximadamente un 24% por debajo de su pico de finales de junio
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Si bien Corea del Sur lideró la carga, el repunte fue generalizado:
Apoyando el sentimiento positivo de riesgo, el petróleo Brent bajó, poniendo fin a una racha alcista de seis días y situándose en torno a los 80 dólares por barril . El descenso de los precios del petróleo contribuyó a aliviar aún más las preocupaciones inflacionistas
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En el mercado de divisas, el yen japonés se fortaleció frente al dólar estadounidense . Los operadores adelantaron sus expectativas de endurecimiento de la política monetaria del Banco de Japón (BOJ), viendo una subida de tipos ya en septiembre
. Esto contrastó fuertemente con la sesión anterior, en la que el yen se había debilitado antes de la publicación del IPC
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La fortaleza del yen se vio apuntalada por la creciente especulación sobre la política del BOJ. En su reunión del 30 y 31 de julio, el Banco de Japón mantuvo su tasa de política monetaria estable en el 1% , pero emitió una señal claramente restrictiva . Por primera vez, advirtió que la inflación subyacente podría superar su objetivo, señalando los riesgos al alza de los precios . El Gobernador Kazuo Ueda declaró que el BOJ no se "quedaría atrás" y que podría acelerar las subidas de tipos . Esto ha llevado a los mercados a descontar una subida de tipos ya en septiembre
. Un factor adicional que respaldó al yen fue la sospecha de intervención cambiaria a principios de agosto, en la que Japón estima haber gastado 36.580 millones de dólares para comprar yenes y apuntalar la moneda
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