El factor principal no fue el cumplimiento voluntario, sino la guerra. Las fuerzas ucranianas atacaron de forma persistente los activos de producción, almacenamiento y oleoductos de Rusia durante todo julio, lo que forzó directamente una menor extracción de crudo . Esto marcó un giro dramático: antes de la campaña intensificada, Rusia solía superar su cuota; el profundo incumplimiento representó una disrupción relacionada con la guerra, no una decisión política .
La campaña contra la capacidad de refinado de Rusia ha sido aún más dañina que el golpe a la producción. Ucrania ha atacado al menos 24 de las 34 refinerías más grandes de Rusia en aproximadamente 50 ataques . La refinería de Moscú —el mayor proveedor de combustible para la capital— sufrió dos ataques con drones en junio de 2026 y quedó fuera de servicio durante al menos seis meses .
A principios de julio de 2026, el Estado Mayor ucraniano estimó que el 43% de la capacidad de refinado de Rusia estaba fuera de servicio, y datos de monitoreo posteriores mostraron que se desplomó a su nivel más bajo en 21 años, con 3,91 millones de barriles por día . Los resultados para el mercado interno de combustible ruso fueron rápidos y severos:
Mientras la producción rusa se desplomaba, el panorama entre sus aliados de la OPEP+ era muy diferente. Irak, Arabia Saudita y Kuwait aumentaron considerablemente su propia producción en julio de 2026:
El resultado: los estados del Golfo compensaron en gran medida las disrupciones relacionadas con la guerra en otros lugares, mientras que Rusia —limitada por los ataques ucranianos— no pudo aumentar su propia producción para llenar el vacío. Esto amplió la disparidad de producción dentro de la OPEP+, con Rusia quedando muy por debajo de su cuota, incluso cuando sus aliados del Golfo aumentaron el ritmo hacia o por encima de la suya .
El factor principal no fue el cumplimiento voluntario, sino la guerra. Las fuerzas ucranianas atacaron de forma persistente los activos de producción, almacenamiento y oleoductos de Rusia durante todo julio, lo que forzó directamente una menor extracción de crudo . Esto marcó un giro dramático: antes de la campaña intensificada, Rusia solía superar su cuota; el profundo incumplimiento representó una disrupción relacionada con la guerra, no una decisión política .
La campaña contra la capacidad de refinado de Rusia ha sido aún más dañina que el golpe a la producción. Ucrania ha atacado al menos 24 de las 34 refinerías más grandes de Rusia en aproximadamente 50 ataques . La refinería de Moscú —el mayor proveedor de combustible para la capital— sufrió dos ataques con drones en junio de 2026 y quedó fuera de servicio durante al menos seis meses .
A principios de julio de 2026, el Estado Mayor ucraniano estimó que el 43% de la capacidad de refinado de Rusia estaba fuera de servicio, y datos de monitoreo posteriores mostraron que se desplomó a su nivel más bajo en 21 años, con 3,91 millones de barriles por día . Los resultados para el mercado interno de combustible ruso fueron rápidos y severos:
Mientras la producción rusa se desplomaba, el panorama entre sus aliados de la OPEP+ era muy diferente. Irak, Arabia Saudita y Kuwait aumentaron considerablemente su propia producción en julio de 2026:
El resultado: los estados del Golfo compensaron en gran medida las disrupciones relacionadas con la guerra en otros lugares, mientras que Rusia —limitada por los ataques ucranianos— no pudo aumentar su propia producción para llenar el vacío. Esto amplió la disparidad de producción dentro de la OPEP+, con Rusia quedando muy por debajo de su cuota, incluso cuando sus aliados del Golfo aumentaron el ritmo hacia o por encima de la suya .