Sin embargo, el bloqueo no ha logrado restaurar el tráfico normal. Al contrario, los ataques estadounidenses y las renovadas ofensivas iraníes han ahuyentado a la mayoría de los buques comerciales . Hubo un breve momento de distensión el 17 de junio de 2026, cuando Trump y el presidente iraní Masud Pezeshkian firmaron un memorando de entendimiento que prometía un alto el fuego de 60 días, la "eliminación del bloqueo naval" de EE.UU. y el paso sin trabas, pero ese acuerdo se vino abajo .
El 6 de agosto de 2026, una comisión parlamentaria iraní comenzó a revisar un proyecto de ley preliminar que prohibiría el tránsito por el estrecho de Ormuz a buques de EE.UU., Israel y otros países considerados "hostiles". El borrador también propone multar a los infractores con hasta el 20% del valor de la carga del barco e imponer peajes de hasta el 7% a los buques comerciales no hostiles .
Una moción separada, presentada en julio y denominada "Acción Estratégica para la Seguridad y el Progreso Sostenible del Estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico", también ha sido puesta sobre la mesa por legisladores de línea dura .
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohammad Baqer Zolqadr, expuso seis condiciones para la reapertura total de la vía, según informaron medios estatales :
El ministro de Asuntos Exteriores, Abás Araqchi, reiteró que el acuerdo con Omán por sí solo no reabrirá el estrecho: EE.UU. debe cumplir primero las condiciones de Irán . La Guardia Revolucionaria declaró por separado el 8 de agosto que la reapertura "no depende de las negociaciones", sino únicamente de la aceptación por parte de EE.UU. de las condiciones iraníes .
El tráfico se ha desplomado en comparación con los niveles anteriores a la guerra. Antes de los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán en febrero de 2026, aproximadamente 70 buques al día transportaban crudo, combustibles, gas natural licuado (GNL) y otros productos a través del estrecho . A finales de mayo de 2026, los tránsitos diarios medios habían caído a menos de 7, y desde entonces promedian menos de 6 buques al día . Un análisis revisado por pares, basado en imágenes satelitales y datos AIS, documentó en abril de 2026 un descenso del 97% en la actividad de buques en el estrecho durante la primera semana tras los ataques .
Cifras clave:
El crudo Brent se ha disparado muy por encima de los 89 dólares por barril mientras persiste el pulso. Los movimientos clave de precios incluyen:
La Administración de Información Energética de EE.UU. (EIA, por sus siglas en inglés) elevó su pronóstico para el Brent en 2026 a un promedio de 86,81 dólares/barril, citando "graves interrupciones" durante agosto .
El 5 de agosto de 2026, Irán y Omán alcanzaron un entendimiento sobre las coordenadas geográficas de una nueva y limitada ruta marítima a través del estrecho de Ormuz, y se ultimaba un anuncio conjunto . El acuerdo propuesto otorgaría a Irán el control de los buques que entren en el Golfo a través del estrecho, una concesión de gran calado, de materializarse .
Pero Irán ha subrayado en repetidas ocasiones que este acuerdo no equivale a una reapertura. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmail Baghaei, dijo que el acuerdo con Omán está "a punto de finalizarse" solo si terceras partes no interfieren , mientras que la Guardia Revolucionaria insistió el 8 de agosto en que la reapertura "no está relacionada con las negociaciones entre Irán y Omán" . A 10 y 11 de agosto, Irán mantenía que el estrecho permanecerá cerrado hasta que EE.UU. cumpla sus condiciones .
Ambos bandos exigen ahora compensaciones del otro. El 11 de agosto, Trump dijo que EE.UU. exigiría a Irán una compensación por las muertes y lesiones relacionadas con conflictos de las últimas décadas, haciéndose eco de la demanda iraní de reparaciones de guerra . No se han reanudado las conversaciones directas entre EE.UU. e Irán.
El bloqueo estadounidense sigue vigente de iure, mientras que, de facto, el estrecho está prácticamente cerrado por una combinación de amenazas iraníes, ataques navales y la falta de voluntad del transporte marítimo comercial para arriesgarse a transitarlo. El acuerdo del corredor con Omán ofrece un posible canal estrecho, pero Irán ha dejado claro que no funcionará sin concesiones más amplias de EE.UU., que Washington no ha hecho.
Mientras tanto, los mercados energéticos mundiales siguen sometidos a una fuerte presión, sin que se vislumbre una vía clara para reabrir la vía marítima más importante del planeta.
Sin embargo, el bloqueo no ha logrado restaurar el tráfico normal. Al contrario, los ataques estadounidenses y las renovadas ofensivas iraníes han ahuyentado a la mayoría de los buques comerciales . Hubo un breve momento de distensión el 17 de junio de 2026, cuando Trump y el presidente iraní Masud Pezeshkian firmaron un memorando de entendimiento que prometía un alto el fuego de 60 días, la "eliminación del bloqueo naval" de EE.UU. y el paso sin trabas, pero ese acuerdo se vino abajo .
El 6 de agosto de 2026, una comisión parlamentaria iraní comenzó a revisar un proyecto de ley preliminar que prohibiría el tránsito por el estrecho de Ormuz a buques de EE.UU., Israel y otros países considerados "hostiles". El borrador también propone multar a los infractores con hasta el 20% del valor de la carga del barco e imponer peajes de hasta el 7% a los buques comerciales no hostiles .
Una moción separada, presentada en julio y denominada "Acción Estratégica para la Seguridad y el Progreso Sostenible del Estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico", también ha sido puesta sobre la mesa por legisladores de línea dura .
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohammad Baqer Zolqadr, expuso seis condiciones para la reapertura total de la vía, según informaron medios estatales :
El ministro de Asuntos Exteriores, Abás Araqchi, reiteró que el acuerdo con Omán por sí solo no reabrirá el estrecho: EE.UU. debe cumplir primero las condiciones de Irán . La Guardia Revolucionaria declaró por separado el 8 de agosto que la reapertura "no depende de las negociaciones", sino únicamente de la aceptación por parte de EE.UU. de las condiciones iraníes .
El tráfico se ha desplomado en comparación con los niveles anteriores a la guerra. Antes de los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán en febrero de 2026, aproximadamente 70 buques al día transportaban crudo, combustibles, gas natural licuado (GNL) y otros productos a través del estrecho . A finales de mayo de 2026, los tránsitos diarios medios habían caído a menos de 7, y desde entonces promedian menos de 6 buques al día . Un análisis revisado por pares, basado en imágenes satelitales y datos AIS, documentó en abril de 2026 un descenso del 97% en la actividad de buques en el estrecho durante la primera semana tras los ataques .
Cifras clave:
El crudo Brent se ha disparado muy por encima de los 89 dólares por barril mientras persiste el pulso. Los movimientos clave de precios incluyen:
La Administración de Información Energética de EE.UU. (EIA, por sus siglas en inglés) elevó su pronóstico para el Brent en 2026 a un promedio de 86,81 dólares/barril, citando "graves interrupciones" durante agosto .
El 5 de agosto de 2026, Irán y Omán alcanzaron un entendimiento sobre las coordenadas geográficas de una nueva y limitada ruta marítima a través del estrecho de Ormuz, y se ultimaba un anuncio conjunto . El acuerdo propuesto otorgaría a Irán el control de los buques que entren en el Golfo a través del estrecho, una concesión de gran calado, de materializarse .
Pero Irán ha subrayado en repetidas ocasiones que este acuerdo no equivale a una reapertura. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmail Baghaei, dijo que el acuerdo con Omán está "a punto de finalizarse" solo si terceras partes no interfieren , mientras que la Guardia Revolucionaria insistió el 8 de agosto en que la reapertura "no está relacionada con las negociaciones entre Irán y Omán" . A 10 y 11 de agosto, Irán mantenía que el estrecho permanecerá cerrado hasta que EE.UU. cumpla sus condiciones .
Ambos bandos exigen ahora compensaciones del otro. El 11 de agosto, Trump dijo que EE.UU. exigiría a Irán una compensación por las muertes y lesiones relacionadas con conflictos de las últimas décadas, haciéndose eco de la demanda iraní de reparaciones de guerra . No se han reanudado las conversaciones directas entre EE.UU. e Irán.
El bloqueo estadounidense sigue vigente de iure, mientras que, de facto, el estrecho está prácticamente cerrado por una combinación de amenazas iraníes, ataques navales y la falta de voluntad del transporte marítimo comercial para arriesgarse a transitarlo. El acuerdo del corredor con Omán ofrece un posible canal estrecho, pero Irán ha dejado claro que no funcionará sin concesiones más amplias de EE.UU., que Washington no ha hecho.
Mientras tanto, los mercados energéticos mundiales siguen sometidos a una fuerte presión, sin que se vislumbre una vía clara para reabrir la vía marítima más importante del planeta.