La investigación proporcionó evidencia de "papeles dominantes y dependientes del contexto de los miembros de la familia MITF/TFE como los principales impulsores de los cambios epigenéticos y transcripcionales específicos de la microglía resultantes del estrés lisosomal" . De manera crítica, se encontró que los mismos interruptores MITF/TFE estaban activados en la microglía de pacientes humanos con alzhéimer, lo que confirma la superposición molecular entre estas dos condiciones
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Este descubrimiento replantea la dirección fundamental de la neurodegeneración. Muchos investigadores creían anteriormente que las placas amiloides extracelulares causaban una falla lisosomal "de fuera hacia adentro" . El equipo de UC San Diego demostró, en cambio, que el daño puede originarse directamente desde el interior de la célula: la disfunción lisosomal por sí sola es suficiente para desencadenar la neurodegeneración, como lo demuestra la causa genética clara en la MPS IIIA
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Esto respalda un modelo "de dentro hacia afuera" en el que la falla lisosomal intracelular es un factor primario de la enfermedad, y no simplemente una consecuencia secundaria de una patología extracelular.
Los hallazgos sugieren un cambio fundamental en la estrategia de desarrollo de fármacos. La mayoría de los medicamentos actuales dirigidos a la microglía se enfocan en receptores de la superficie celular. Los investigadores proponen, en cambio, apuntar al programa lisosomal intracelular . Al modular los interruptores genéticos MITF/TFE, los científicos podrían mantener la microglía en un estado protector y evitar que dañe el cerebro.