BMW registró un desplome del 30,2% en sus entregas en China durante el segundo trimestre de 2026 . El beneficio antes de impuestos del grupo cayó un 35%, hasta los 1.700 millones de euros, y el margen EBIT de su negocio automotriz se redujo a un exiguo 2,3%, muy por debajo de su objetivo estratégico del 8-10% .
Volkswagen reportó una caída global del 8,6% en las entregas del segundo trimestre (la más pronunciada en cuatro años), impulsada por un desplome de aproximadamente el 37% en las entregas en China . El beneficio neto del primer semestre se redujo un 30,7%, hasta los 3.100 millones de euros, con unas ventas en China un 31,6% por debajo del año anterior . VW recortó sus previsiones de ventas y entregas para todo el año .
Desventaja en velocidad y ciclo de producto. Los fabricantes chinos de vehículos eléctricos, como Xiaomi y NIO, desarrollan un vehículo nuevo en aproximadamente 18 meses, casi la mitad de tiempo que los fabricantes alemanes . La plataforma Neue Klasse de BMW, largamente anunciada, llegó demasiado tarde .
Brecha tecnológica y de software. Las marcas chinas lideran en software a bordo, tecnología de baterías y diseño, aspectos que los jóvenes consumidores chinos, ávidos de tecnología, valoran por encima de todo . Las marcas alemanas son vistas cada vez más como "coches para los padres" .
Pérdida del aura de lujo. La ingeniería alemana solía justificar un sobreprecio. Ahora, las marcas locales igualan o superan esa calidad a precios más bajos, comprimiendo los márgenes . La cuota de las marcas extranjeras en el mercado chino ha caído del 64% en 2020 al 32% en 2026, según la consultora Auto .
Vientos macroeconómicos en contra. La crisis inmobiliaria en China está afectando directamente la demanda de coches de lujo, como los de BMW y Mercedes . El mercado total de turismos se contrajo aproximadamente un 20% en el primer semestre de 2026 .
Mercedes redujo sus previsiones de ventas e ingresos para todo el año por debajo de los niveles de 2025 . Comunicó a sus proveedores que espera fabricar menos de 500.000 vehículos al año en China, unos volúmenes que no se veían desde hace aproximadamente una década .
BMW anunció que revisará prácticas laborales que antes consideraba "intocables", y fuentes señalan que busca un recorte de ~8.000 puestos de trabajo mediante un programa de bajas incentivadas . Apuesta por la plataforma eléctrica Neue Klasse para un cambio de rumbo, aunque llega tarde .
Volkswagen está planeando la reestructuración más drástica de su historia: reducir su gama de modelos hasta en un 50%, recortar capacidad de producción y llevar a cabo una reorganización que, según fuentes, podría afectar a unos 100.000 empleos . El consejero delegado, Oliver Blume, afirmó que VW debe "profundizar los recortes de costes" para sobrevivir a la competencia china . El New York Times informó de que gran parte de los problemas globales de VW "se pueden rastrear hasta China" .
El desplome sincronizado de los tres grandes grupos alemanes subraya un cambio estructural en el mercado automotriz más grande del mundo. Las marcas chinas ahora lideran no solo en volumen de vehículos eléctricos, sino también en el software y la velocidad que definen la compra de un coche hoy en día. Para los fabricantes alemanes, las décadas de bonanza en China han terminado.
BMW registró un desplome del 30,2% en sus entregas en China durante el segundo trimestre de 2026 . El beneficio antes de impuestos del grupo cayó un 35%, hasta los 1.700 millones de euros, y el margen EBIT de su negocio automotriz se redujo a un exiguo 2,3%, muy por debajo de su objetivo estratégico del 8-10% .
Volkswagen reportó una caída global del 8,6% en las entregas del segundo trimestre (la más pronunciada en cuatro años), impulsada por un desplome de aproximadamente el 37% en las entregas en China . El beneficio neto del primer semestre se redujo un 30,7%, hasta los 3.100 millones de euros, con unas ventas en China un 31,6% por debajo del año anterior . VW recortó sus previsiones de ventas y entregas para todo el año .
Desventaja en velocidad y ciclo de producto. Los fabricantes chinos de vehículos eléctricos, como Xiaomi y NIO, desarrollan un vehículo nuevo en aproximadamente 18 meses, casi la mitad de tiempo que los fabricantes alemanes . La plataforma Neue Klasse de BMW, largamente anunciada, llegó demasiado tarde .
Brecha tecnológica y de software. Las marcas chinas lideran en software a bordo, tecnología de baterías y diseño, aspectos que los jóvenes consumidores chinos, ávidos de tecnología, valoran por encima de todo . Las marcas alemanas son vistas cada vez más como "coches para los padres" .
Pérdida del aura de lujo. La ingeniería alemana solía justificar un sobreprecio. Ahora, las marcas locales igualan o superan esa calidad a precios más bajos, comprimiendo los márgenes . La cuota de las marcas extranjeras en el mercado chino ha caído del 64% en 2020 al 32% en 2026, según la consultora Auto .
Vientos macroeconómicos en contra. La crisis inmobiliaria en China está afectando directamente la demanda de coches de lujo, como los de BMW y Mercedes . El mercado total de turismos se contrajo aproximadamente un 20% en el primer semestre de 2026 .
Mercedes redujo sus previsiones de ventas e ingresos para todo el año por debajo de los niveles de 2025 . Comunicó a sus proveedores que espera fabricar menos de 500.000 vehículos al año en China, unos volúmenes que no se veían desde hace aproximadamente una década .
BMW anunció que revisará prácticas laborales que antes consideraba "intocables", y fuentes señalan que busca un recorte de ~8.000 puestos de trabajo mediante un programa de bajas incentivadas . Apuesta por la plataforma eléctrica Neue Klasse para un cambio de rumbo, aunque llega tarde .
Volkswagen está planeando la reestructuración más drástica de su historia: reducir su gama de modelos hasta en un 50%, recortar capacidad de producción y llevar a cabo una reorganización que, según fuentes, podría afectar a unos 100.000 empleos . El consejero delegado, Oliver Blume, afirmó que VW debe "profundizar los recortes de costes" para sobrevivir a la competencia china . El New York Times informó de que gran parte de los problemas globales de VW "se pueden rastrear hasta China" .
El desplome sincronizado de los tres grandes grupos alemanes subraya un cambio estructural en el mercado automotriz más grande del mundo. Las marcas chinas ahora lideran no solo en volumen de vehículos eléctricos, sino también en el software y la velocidad que definen la compra de un coche hoy en día. Para los fabricantes alemanes, las décadas de bonanza en China han terminado.