En conjunto, los documentos internos sobre la movilización, la aceleración del despliegue de tropas y sistemas de misiles norcoreanos, y la intensificación de los ataques con misiles balísticos contra infraestructuras civiles e industriales indican que Moscú se prepara para una escalada significativa de las hostilidades, en lugar de buscar la desescalada o negociaciones de paz.