El motor más claro del rebote de Nokia es el crecimiento explosivo de los pedidos para su negocio de redes en la nube e IA. En el primer trimestre de 2026, los ingresos de IA y Cloud se dispararon un 49% interanual, y Nokia consiguió pedidos por valor de 1.000 millones de euros, con una ratio book-to-bill de aproximadamente 3x . La empresa elevó sus objetivos de crecimiento para el negocio de IA después de ese trimestre, lo que llevó sus acciones al nivel más alto en 16 años .
El segundo trimestre de 2026 fue aún más impactante. Los pedidos de IA y cloud totalizaron 2.800 millones de euros, superando en más de 6 veces las ventas trimestrales a esos clientes . En el conjunto del primer semestre, los pedidos acumulados de IA y cloud alcanzaron los 3.800 millones de euros, en comparación con unos ingresos estimados de 806 millones de euros procedentes de esos clientes, lo que significa que los pedidos multiplicaron por 4,7 las ventas .
Por qué es importante: La narrativa fundamental de Nokia ha pasado de ser lo que los analistas llaman una "utility de telecomunicaciones" a un "valor de crecimiento de IA" . Su tecnología de redes ópticas y de interconexión de centros de datos se beneficia directamente de los gastos de capital de los hiperescaladores —Google Cloud, Amazon Web Services y otros están invirtiendo miles de millones en construir infraestructura de IA que requiere los chips fotónicos y equipos de transporte de Nokia .
El principal inconveniente: Los inversores siguen de cerca si la cartera de pedidos se convierte en ingresos reconocidos con la suficiente rapidez. Como señala un informe de análisis, "aunque los pedidos de los clientes de IA de Nokia crecieron con fuerza en el segundo trimestre, la empresa aún tiene que demostrar cómo este crecimiento acelerado impactará en sus resultados en los próximos años" . Los ingresos reportados del segmento de IA y Cloud en el segundo trimestre fueron de solo 446 millones de euros, una fracción de los 2.800 millones de euros en nuevos pedidos .
El coste de la transformación de Nokia es considerable. La empresa espera ahora 800 millones de euros en cargos de reestructuración y asociados para el conjunto de 2026, muy por encima de su previsión inicial de 250 millones de euros . La compañía registró 390 millones de euros de esos cargos solo en el segundo trimestre de 2026 .
Los cargos provienen de dos programas:
La dirección también ha advertido de posibles recortes de empleo adicionales en Europa como parte de las medidas de eficiencia de costes en curso .
Reacción del mercado: El fuerte gasto en reestructuración ha llevado el beneficio operativo declarado de Nokia a pérdidas: el beneficio operativo declarado del segundo trimestre de 2026 fue de 50 millones de euros en pérdidas sobre una base reportada, frente a los 147 millones de ganancias del año anterior . Sin embargo, los inversores han mirado en gran medida más allá de estos cargos, centrándose en la trayectoria de crecimiento impulsada por la IA y los ahorros de costes esperados a largo plazo .
El gráfico de la acción de Nokia cuenta una historia de euforia, corrección y recuperación cautelosa.
Niveles técnicos clave a vigilar :
La comunidad de analistas ha respondido al impulso de la IA de Nokia con múltiples aumentos en los precios objetivo, lo que indica una revalorización estructural de la acción:
Mejora de la guía: Nokia elevó su guía de beneficio operativo comparable para todo el año a 2.100–2.600 millones de euros (desde 2.000–2.500 millones de euros) tras los resultados del segundo trimestre . El beneficio operativo comparable del segundo trimestre, de 434 millones de euros, superó el consenso en aproximadamente un 13,6% .
Calificación de consenso: Según una encuesta de 23 analistas publicada en agosto de 2026, la calificación de consenso es Outperform, con un precio objetivo medio de 10,32 euros, lo que sugiere un potencial de subida del 19,7% desde el precio de entonces .
Preocupaciones restantes : Los analistas han advertido sobre:
El rebote de las acciones de Nokia en 2026 se basa en un cambio real: la empresa está aprovechando el superciclo de infraestructura de IA de una manera que pocos fabricantes de equipos de telecomunicaciones tradicionales pueden hacerlo. Las cifras de pedidos son extraordinarias, las mejoras de los analistas se acumulan y la empresa ha elevado sus previsiones de beneficios. Sin embargo, la acción ya ha descontado una gran dosis de optimismo, y la brecha entre la captación de pedidos y la conversión en ingresos sigue siendo el riesgo central. Con 800 millones de euros en cargos de reestructuración que comprimen los beneficios declarados, un patrón de cabeza y hombros que aún proyecta una sombra técnica y los mercados tradicionales de telecomunicaciones en declive, el rebote de Nokia es real pero frágil. El próximo catalizador será si la empresa puede convertir su cartera de pedidos de IA de 3.800 millones de euros en ingresos y beneficios visibles y crecientes en la segunda mitad de 2026 y en 2027.