Los investigadores utilizaron múltiples líneas de evidencia para demostrar que S. candelabrum cumple con los cuatro criterios formales para ser considerada carnívora: atraer, capturar, digerir y absorber .
Estudios de campo y registros de herbario — 43 de 45 especímenes de herbario (recolectados entre 1888 y 2016) tenían insectos atrapados, en su mayoría pequeños jejenes no picadores, adheridos a los pelos glandulares de la planta, lo que demuestra que el comportamiento está muy extendido y es de larga data . Las plantas maduras tenían un promedio de 71 insectos atrapados .
Experimentos de encierro — Se colocaron plantas en recintos de malla y vidrio para demostrar que los insectos eran atraídos activamente por el aroma emitido por las flores, y no solo aterrizaban accidentalmente .
Detección de enzimas digestivas — Las pruebas confirmaron que la actividad de la enzima digestiva (fosfatasa) está presente en los pelos glandulares, lo que permite a la planta descomponer a sus presas capturadas .
Análisis de isótopos estables — Las proporciones de isótopos de nitrógeno en el tejido vegetal coincidían con la firma del nitrógeno derivado de insectos, lo que demuestra que la planta absorbe los nutrientes de las presas digeridas . Los investigadores alimentaron moscas de la fruta marcadas con isótopos para rastrear directamente el nitrógeno-15 en la planta .
Comparación genética — El equipo descubrió que S. candelabrum comparte genes clave con otras plantas carnívoras conocidas, incluidos los genes involucrados en atraer y digerir presas .
El kit de herramientas carnívoras de la planta es sorprendentemente sutil:
La planta parece haber evolucionado una solución inteligente para evitar el "conflicto polinizador-presa". Los pelos glandulares pegajosos que atrapan a las presas se encuentran en los tallos y las ramas, no en las flores mismas . Las presas capturadas son predominantemente pequeños jejenes no picadores, que son diferentes de los polinizadores primarios más grandes de la planta . En experimentos, las moscas más grandes que visitaban las flores para la polinización rara vez eran atrapadas por los pelos pegajosos . El coinvestigador Hang Sun señaló: "La planta solo ataca insectos pequeños y mantiene a salvo a los polinizadores grandes" . Esto sugiere que una combinación de separación espacial y atrapamiento selectivo por tamaño podría estar funcionando, aunque los hallazgos específicos del estudio sobre este punto son limitados .
El descubrimiento tiene varias implicaciones de gran alcance:
Fuente clave: El estudio fue publicado en Nature Communications (2026), DOI: 10.1038/s41467-026-75288-y .