El iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock capturó por sí solo unos $693 millones —más del 80% de todas las entradas a ETFs de Bitcoin de esa semana . El FBTC de Fidelity y otros fondos importantes también vieron entradas netas, pero la concentración fue llamativa: aproximadamente $0,81 de cada dólar que ingresó a la categoría fue a parar a BlackRock .
¿El hackeo está causando directamente los flujos hacia los ETFs? La causalidad se infiere ampliamente, pero no está probada de forma concluyente. El analista de ETFs de Bloomberg, Eric Balchunas, señaló que, si bien el momento sugiere firmemente una "huida hacia la seguridad" desde la autocustodia hacia los rieles institucionales de los ETFs, aún no hay evidencia directa que vincule la brecha con flujos específicos a los ETFs . Un detalle importante: aproximadamente el 88% de las entradas de la semana ocurrieron antes del informe de empleo de julio, lo que significa que los datos de empleo probablemente explican el repunte del precio de Bitcoin del viernes, más que los flujos de capital en sí mismos .
Aun así, el patrón es inconfundible. Los inversores habían retirado $8.260 millones de los ETFs de Bitcoin al contado de EE.UU. durante ocho semanas consecutivas hasta principios de julio . La brecha de Coldcard coincidió con un brusco cambio de tendencia.
El 11 de agosto de 2026, BlackRock redujo el mínimo para las conversiones en especie de Bitcoin en el iShares Bitcoin Trust (IBIT) de $25 millones a $1 millón —una reducción del 96% . Esto permite a los participantes autorizados intercambiar Bitcoin directamente por acciones de IBIT con un umbral mucho más bajo, haciendo que el mecanismo de creación/canje del fondo sea accesible para un grupo mucho más amplio de inversores, y no solo para instituciones con posiciones muy grandes .
El jefe de activos digitales de BlackRock, Robert Mitchnick, reveló el cambio durante una aparición en Bloomberg Television, declarando: "Los bitcoiners pueden hacer intercambios en especie de BTC por IBIT con un mínimo de $1 millón ahora. Antes eran $25 millones" . Añadió que la firma espera reducir aún más el umbral con el tiempo, y eventualmente hacer que el mecanismo esté disponible para cualquier tamaño de transacción .
El cambio es importante porque las conversiones en especie permiten a los grandes tenedores de Bitcoin intercambiar sus monedas directamente por acciones del ETF sin tener que vender primero por efectivo, lo que potencialmente reduce el impacto en el mercado y las consecuencias fiscales. Con el antiguo piso de $25 millones, solo los tenedores más grandes calificaban. Con $1 millón, un grupo significativo de personas de alto patrimonio neto e instituciones más pequeñas ahora puede participar.
Mitchnick concedió una amplia entrevista en Bloomberg ETF IQ el 10 de agosto de 2026 . Tres temas destacaron:
Cambio de sentimiento: "Hemos visto que el sentimiento ha cambiado de una manera notable pero sutil en el último mes más o menos", dijo Mitchnick . Describió una "demanda abrumadora" por los ETFs de criptomonedas . El comentario llegó cuando las entradas de los ETFs de Bitcoin en agosto ya habían alcanzado los $693,64 millones, en comparación con las salidas netas mensuales a principios de año .
Desconexión de Bitcoin de las acciones: Mitchnick señaló un ejemplo concreto: en julio de 2026, cuando las acciones de IA tuvieron un gran retroceso, Bitcoin superó significativamente su rendimiento . Llamó a esta desconexión "saludable" porque respalda la tesis de Bitcoin como un diversificador de cartera con baja correlación con las acciones . A principios de 2026, las acciones de IA habían subido mientras Bitcoin se mantenía plano, lo que sugiere que la correlación ya había comenzado a romperse . "Durante un tiempo, eso estaba perjudicando a bitcoin porque las acciones, particularmente las de IA, estaban rugiendo y bitcoin estaba más o menos plano o a la baja", señaló Mitchnick .
Ángulo institucional: La narrativa de la desconexión es central para la propuesta de BlackRock de que Bitcoin puede servir como un activo no correlacionado en carteras institucionales. Los flujos hacia los ETFs impulsados por el hackeo refuerzan la demanda de exposición con custodia profesional . Mitchnick ha estado construyendo este argumento durante más de un año, enfatizando que Bitcoin "no se mueve al mismo ritmo que las acciones, y eso lo hace genuinamente útil para la diversificación" .
Los tres desarrollos —una crisis de seguridad, una expansión del acceso al producto y un cambio narrativo— se refuerzan mutuamente. El hackeo a Coldcard recordó a los tenedores que la autocustodia conlleva un riesgo operativo real. BlackRock respondió reduciendo la barrera para convertir Bitcoin en un ETF gestionado profesionalmente. Y el principal ejecutivo de activos digitales de la firma está haciendo públicamente el caso de que el papel de Bitcoin en las carteras va más allá de la correlación "riesgo-on" con las acciones tecnológicas.
El resultado: un máximo de cuatro meses en las entradas a ETFs, concentrado en el IBIT de BlackRock, y un cambio estructural que podría facilitar que más inversores elijan la vía del ETF sobre la autocustodia en el futuro.