Apareció un botón "Crear imagen" en Google Earth en la web. Al acercarse a cualquier ubicación, los usuarios podían pulsar el botón, escribir una descripción y Nano Banana 2 devolvía una imagen fotorrealista construida a partir de las imágenes satelitales, aéreas y 3D de Google de ese lugar exacto . Google lo presentó como una herramienta creativa de geografía, pero en la práctica permitía fabricar evidencia geoespacial a escala .
Las imágenes falsas que violaban las políticas surgieron de inmediato. Los usuarios generaron escenas convincentes que incluían un cráter de explosión en Los Ángeles, el Capitolio de EE. UU. inundado, un incendio en la isla iraní de Kharg y, lo más alarmante para los expertos, una imagen falsificada de una planta nuclear en Irán y tanques rusos atravesando Kiev .
BBC Verify e investigadores de OSINT demostraron públicamente el riesgo. El investigador de IA Henk van Ess y BBC Verify produjeron escenas satelitales falsificadas de ubicaciones geopolíticas sensibles, mostrando con qué facilidad la herramienta podía generar imágenes engañosas que parecían auténticas .
Google reconoció directamente el problema de confianza. En su comunicado de retirada, la empresa dijo: "Sabemos que la gente confía de manera única en Google Earth para tener una visión fiable del mundo. Hemos visto a profesionales geoespaciales usando esta función para una variedad de propósitos útiles", pero que estaba "retirando esta función en Google Earth mientras trabajamos en implementar salvaguardas más sólidas" .
Las imágenes satelitales han sido una fuente de referencia para la inteligencia de fuentes abiertas (OSINT), las investigaciones de derechos humanos y la documentación de crímenes de guerra. Los expertos advirtieron que integrar la generación de IA directamente en Google Earth, la plataforma de mapas satelitales más confiable del mundo, podría socavar fundamentalmente la credibilidad de todas las imágenes aéreas como evidencia .
La función desdibujó la línea entre lo real y lo falso en la fuente misma. Debido a que las imágenes de IA se generaban dentro del propio Google Earth y estaban vinculadas a coordenadas reales, llevaban un falso barniz de autenticidad que sería mucho más difícil de desmentir que una imagen genérica de IA compartida en redes sociales .
Los investigadores de derechos humanos dependen de imágenes satelitales verificadas para documentar atrocidades, daños de guerra y delitos ambientales. Si incluso el propio resultado de Google Earth pudiera ser cuestionado, toda la cadena de evidencia para las investigaciones de fuentes abiertas se vería dañada, facilitando que los actores malintencionados descarten imágenes reales como generadas por IA .
La comunidad OSINT describió el incidente como una "crisis de confianza" para la evidencia digital. La rápida reacción negativa de los profesionales de OSINT fue un factor principal en la decisión de Google de dar marcha atrás en cuestión de horas .
Google señaló que todas las imágenes generadas por IA estaban incrustadas con SynthID, una marca de agua digital diseñada para identificar contenido generado por IA . Sin embargo, los investigadores demostraron que las herramientas de detección podían ser engañadas y que las capturas de pantalla, la forma más común en que circulan las imágenes falsas, eliminan cualquier marca de agua o contexto de la plataforma . La defensa fue insuficiente para prevenir la avalancha de falsificaciones convincentes que aparecieron a las pocas horas del lanzamiento.
El incidente representa una de las reversiones de producto más rápidas en la historia de Google y un caso de estudio sobre los peligros de integrar IA generativa en plataformas de información confiables sin las salvaguardas adecuadas. Para la comunidad OSINT, fue una advertencia clara de que la credibilidad de las imágenes satelitales, un pilar de la evidencia digital moderna, podía erosionarse con un solo lanzamiento de producto .