A continuación, el desglose de los tres acontecimientos clave que definen la crisis de Ormuz en estos momentos.
Irán ha declarado de forma consistente que un acuerdo de rutas marítimas con Omán no puede, por sí mismo, reabrir el estrecho . En cambio, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán (CSSN) ha establecido condiciones explícitas para una reapertura total, detalladas recientemente por el secretario del CSSN, Mohammad Bagher Zolghadr .
Las condiciones clave de Irán incluyen:
La postura de EE.UU. sigue siendo un obstáculo importante. El 10 de agosto, el presidente Donald Trump respondió con contraexigencias de que Irán pagara una compensación por las personas fallecidas en guerras y protestas, una demanda no planteada anteriormente y ampliamente vista como una complicación para alcanzar un acuerdo .
Un "Memorando de Entendimiento" firmado el 17 de junio de 2026 entre Trump y el presidente iraní Masoud Pezeshkian había esbozado un acuerdo de paso seguro de 60 días, pero no se mantuvo, y EE.UU. ha reimpuesto su bloqueo naval .
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) ha subrayado que la reapertura del estrecho de Ormuz no está vinculada en absoluto a las conversaciones con Omán, sino que depende únicamente de la aceptación por parte de EE.UU. de las condiciones iraníes . "La reapertura del estrecho de Ormuz está sujeta a los mecanismos y condiciones específicos de la República Islámica de Irán y no está relacionada con las negociaciones entre Irán y Omán", declaró el portavoz del CGRI, Hossein Mohebbi, a la agencia de noticias Tasnim el 8 de agosto .
A pesar de estas salvedades, Irán y Omán han logrado avances significativos hacia un marco bilateral para la gestión del tráfico marítimo .
Lo que se ha acordado:
Lo que sigue sin resolverse:
Japón ha sido uno de los actores diplomáticos más activos —y con mayor documentación pública— en impulsar la libertad de navegación por la vía de Ormuz.
Cronología de la campaña diplomática japonesa:
La posición constante de Japón, tal como se recoge en los comunicados oficiales, es que la desescalada y la navegación libre deben lograrse lo antes posible, y que el estrecho de Ormuz es un "punto estratégico para la logística global y un bien público internacional" .
El marco Irán-Omán representa el avance más concreto hacia alguna forma de paso desde que comenzó la crisis, pero sigue siendo limitado. Es una solución temporal, condicionada e incompleta. La reapertura total del estrecho de Ormuz —una vía fluvial esencial para los mercados energéticos mundiales— sigue dependiendo de un avance en las negociaciones fundamentalmente estancadas entre Estados Unidos e Irán.