Dos fuerzas impulsaron la retirada: la eliminación de la exención 'de minimis' de EE. UU., que era la única razón financiera del centro logístico en Vietnam, y la incapacidad de Shein de replicar su red de proveedores china en cualquier otro lugar.
La estrategia de Shein era sencilla: enviar mercancías desde China a Vietnam, para luego reexportarlas a EE. UU. con origen vietnamita. Esto permitía a la compañía sortear los elevados aranceles específicos para China, mientras seguía beneficiándose de la norma 'de minimis', que permitía la entrada de paquetes con un valor inferior a 800 dólares sin pagar aranceles .
A principios de 2025, Shein actuó bajo esa lógica y alquiló el mayor centro logístico bajo control aduanero de Vietnam, de casi 15 hectáreas, cerca de la ciudad de Ho Chi Minh . Pero los cimientos se barrieron en dos pasos:
Una vez que desapareció la exención, enviar desde Vietnam no ofrecía ninguna ventaja aduanera frente a hacerlo directamente desde China. La brecha arancelaria entre ambos países se redujo y el costo logístico extra de enrutar a través de Vietnam dejó de tener sentido . El beneficio principal del centro logístico se esfumó por completo.
El modelo ultrarrápido de Shein depende de una densa y ágil red de proveedores concentrados alrededor de Cantón, capaces de producir pequeños lotes en cuestión de días. Ningún otro país, incluido Vietnam, cuenta con esa infraestructura a una escala y velocidad comparables .
Shein intentó que funcionara. La compañía animó a sus principales proveedores chinos a establecer producción en Vietnam, ofreciéndoles aumentos en los precios de compra de hasta el 30% y pedidos de mayor volumen . Pero reubicar la producción era caro, lento y parcial. Muchos proveedores no se mudaron, y la base de producción vietnamita nunca alcanzó la masa crítica necesaria para abastecer el volumen de Shein en EE. UU. de forma rentable .
Sin la justificación de evitar aranceles, Shein no tenía motivos para mantener un centro logístico tan costoso en Vietnam. La producción está volviendo a China, donde su cadena de suministro ya está optimizada .
El fracaso estratégico se reflejó directamente en los resultados de Shein. La compañía registró una pérdida trimestral de 99 millones de dólares a mediados de 2026, que atribuyó principalmente a la eliminación de la exención 'de minimis' y a la consiguiente desaceleración de las ventas en EE. UU. . Shein comenzó a trasladar los costes arancelarios a los consumidores estadounidenses con precios más altos a partir de mayo de 2025 . El almacén de Vietnam, diseñado como cobertura contra esos mismos aranceles, se convirtió en un activo varado.
El experimento vietnamita fracasó en ambos frentes: el cambio de normas eliminó la razón de ser del centro logístico, y la incapacidad de replicar el ecosistema de proveedores chinos hizo imposible un giro rápido. Para Shein, este episodio expone los límites de la diversificación de la cadena de suministro cuando la base de fabricación principal de una empresa no se puede reubicar.
Competidores como Temu y otros actores del comercio electrónico transfronterizo enfrentan la misma presión. El fin del 'de minimis' eleva los costes y la carga de cumplimiento normativo para todas las importaciones de bajo valor . Mientras tanto, la Unión Europea ha seguido el ejemplo de EE. UU., eliminando su propia exención de 150 euros en julio de 2026 y añadiendo una tasa de manipulación de 3 euros por clasificación aduanera .
Para Shein, que aún busca su salida a bolsa, la retirada de Vietnam y la exposición continua a los aranceles representan una amenaza directa para el modelo de bajo coste que construyó su negocio. La compañía ahora explora otras adaptaciones —como ampliar almacenes en Europa y el envío a granel— pero ninguna solución ha reemplazado la simplicidad del resquicio 'de minimis' .