Los documentos, que incluyen las primeras cuentas públicas detalladas de la minorista con sede en Singapur pero fundada en China, pintan un panorama sombrío de un modelo de negocio que dependía de vacíos legales arancelarios que ahora se están cerrando a ambos lados del Atlántico.
La cuota de EE.UU. en los ingresos trimestrales de Shein cayó del 29,4% en 2023 a solo el 22,5% en el primer trimestre de 2026 .
Shein había alquilado 15 hectáreas de espacio de almacén en régimen de depósito aduanero cerca de Ciudad Ho Chi Minh en 2025 como parte de una cobertura estratégica contra los aranceles estadounidenses, con el objetivo de trasladar la producción fuera de China .
Shein busca una valoración para su OPV en Hong Kong de 40.000 a 50.000 millones de dólares, menos de la mitad de los 98.200 millones que alcanzó en una ronda de financiación de 2022 .
Los documentos de la OPV de Shein dejan una cosa clara: el modelo ultrarápido y ultrabarato de la empresa se basaba en un arbitraje regulatorio que ahora ha desaparecido. Su reto fundamental es si puede adaptarse a un mundo en el que enviar una camiseta de 5 dólares desde China a un consumidor estadounidense o europeo ya no está libre de aranceles .
Los inversores estarán atentos a las señales de que Shein puede reconstruir sus márgenes mediante la automatización, la eficiencia de la cadena de suministro o la apertura de nuevos mercados, pero los documentos ofrecen pocas pruebas de que exista una solución rápida. La pérdida trimestral de 99 millones de dólares y el fallido experimento en Vietnam sugieren que la transición será dolorosa y prolongada.