La coalición ha planteado varias ideas concretas, aunque todas se encuentran en una fase temprana y preliminar, sin que se haya anunciado ninguna competición, calendario o modelo de financiación formal .
El conflicto estalló a finales de julio de 2026, cuando Infantino propuso crear FIFA Forward Enterprises (FFE) —una filial de 20.000 millones de dólares que gestionaría las operaciones comerciales del Mundial— y vender una participación del 21% a inversores privados . El plan provocó una furia inmediata.
Las consecuencias potenciales se extienden mucho más allá de una disputa política y afectan a todos los grandes torneos de la FIFA y a la estructura de gobierno del deporte.
Este torneo, que se prevé genere un récord de 9.000 millones de dólares en ingresos, es ya el más importante de la historia desde el punto de vista comercial. Un boicot liderado por la UEFA eliminaría a su bloque de participantes más grande y valioso —las naciones europeas—, destruyendo los derechos de transmisión, el valor de los patrocinios y todo el modelo de ingresos .
Este torneo se enfrenta a un peligro directo. El boicot de la UEFA cubre tanto los Mundiales masculinos como femeninos, y la coalición ha discutido específicamente la posibilidad de centrarse en las competiciones femeninas como punto de presión . Varias presidentas de federaciones femeninas destacadas lideran la resistencia contra Infantino .
La crisis ha dañado gravemente sus perspectivas. Cinco asociaciones europeas ya han retirado su apoyo a su reelección . La reacción en contra ha "afectado las perspectivas de reelección de Infantino para 2027", según Reuters . Sin embargo, Infantino recibió un salvavidas cuando la Confederación Africana de Fútbol (CAF) lo respaldó por unanimidad el 6 de agosto, mientras que la UEFA confirmó que su compromiso de boicot se mantenía sin cambios .
La coalición de la UEFA (55 miembros), la Concacaf (41 miembros) y la AFC (47 miembros) cubre 142 de las 211 federaciones miembro de la FIFA, una mayoría. Si proceden con torneos rivales, el deporte podría fragmentarse efectivamente en dos sistemas globales en competencia, con un bloque leal a Infantino (CAF, Conmebol y Oceanía) y otro que organice competiciones paralelas.
La UEFA también ha amenazado con emprender acciones legales contra la FIFA, exigiendo la preservación de la estructura de gobernanza tradicional .
Las discusiones sobre torneos rivales se encuentran en una etapa temprana y preliminar, y no se ha anunciado ninguna competición, calendario o modelo de financiación formal . No está claro si la coalición podrá acordar un formato unificado, asegurar suficientes ingresos por transmisión y patrocinio para rivalizar con los eventos de la FIFA, o superar las barreras legales y logísticas de organizar un torneo verdaderamente global sin la cooperación de la FIFA.