El dato de PIB, mejor de lo esperado, refuerza la postura restrictiva del BCE . La inflación del IPCA de julio, que subió al 2,9%, añadió argumentos a favor de una subida, especialmente porque los altos precios del petróleo anticipan una ampliación de las presiones sobre los precios . El BCE mantuvo los tipos en el 2,25% en su reunión del 23 de julio, pero dejó explícitamente la puerta abierta a una subida en septiembre, y algunos miembros del Consejo de Gobierno incluso se preguntaron si ya entonces debería haberse considerado una subida . Los mercados descuentan ahora entre 2 y 3 movimientos más a partir de otoño . Una encuesta de Reuters publicada el 16 de julio ya mostraba una mayoría creciente de economistas que esperaban una subida en septiembre, y una encuesta de Bloomberg entre 38 economistas pronosticaba una pausa en julio, pero la mayoría esperaba un movimiento final de 25 puntos básicos, hasta el 2,50%, en septiembre .
Alemania creció un 0,2% intertrimestral en el segundo trimestre, superando las previsiones que apuntaban a un estancamiento o una contracción, impulsada principalmente por unas exportaciones más fuertes . Este dato fue un factor clave en la sorpresa al alza de la eurozona, ya que la mayor economía de Europa había sido un lastre persistente. Sin embargo, el crecimiento fue de base estrecha: el consumo de los hogares y la inversión se mantuvieron débiles, y los analistas advirtieron de que la recuperación impulsada por las exportaciones es frágil . La inflación alemana también aumentó en julio debido a los precios más altos de la energía, vinculados al conflicto con Irán, lo que amenaza la demanda interna . La confianza empresarial mejoró modestamente gracias a la sorpresa del PIB y a algunas señales positivas de reformas gubernamentales, pero la Comisión Europea describió la economía de la UE como si estuviera enfrentando un "nuevo shock energético" que está erosionando la confianza y la renta real de los hogares .
¿Una única subida o una secuencia? La encuesta de Bloomberg considera septiembre como la subida "final" de este ciclo . Pero los mercados descuentan entre 2 y 3 movimientos, y algunos economistas argumentan que, con la inflación estancada por encima del 2,5% y los precios de la energía aún elevados, el BCE podría tener que seguir subiendo hasta 2027 .
El dilema del crecimiento. Algunos economistas temen que un mayor endurecimiento podría ahogar la frágil recuperación, especialmente si el conflicto con Irán empeora, mientras que otros contraargumentan que el buen dato del PIB da al BCE "margen para subir tipos" sin provocar una recesión .
Dependencia de datos vs. guía prospectiva. El propio BCE insiste en que "no se compromete de antemano con una senda de tipos particular" y que decidirá reunión por reunión . Esto deja un amplio margen para el desacuerdo sobre el peso que se debe dar a cada dato entrante.
Tensiones geopolíticas (conflicto en Irán). La guerra entre Estados Unidos e Irán ha interrumpido el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, ha disparado los precios del petróleo aproximadamente un 20% y ha creado una "volatilidad significativa en los mercados mundiales del petróleo" . El BCE advierte de que el efecto total del shock energético aún no se ha trasladado a la economía .
Mayor inflación. Los técnicos del Eurosistema proyectan una inflación general media del 3,0% en 2026, del 2,3% en 2027 y que solo volverá al 2,0% en 2028 . Se espera que la inflación subyacente (excluyendo energía y alimentos) se mantenga en el 2,5% este año y el próximo, lo que sugiere presiones subyacentes persistentes .
Aumento del desempleo. La previsión de primavera de 2026 de la Comisión Europea sitúa la tasa de paro de la eurozona en el 6,4% en 2026, manteniéndose así hasta 2027, frente al 6,3% de 2025 . La Revisión de Estabilidad Financiera del BCE señala que el shock energético está erosionando los beneficios empresariales y podría desencadenar despidos .
Presiones en los precios de la energía. Los precios del petróleo y el gas se mantienen muy por encima de los niveles anteriores al conflicto, y el Boletín Económico del BCE de agosto de 2026 describe las perspectivas para los precios de la energía como "altamente volátiles" y aún en torno a la elevada línea base de las proyecciones de junio .
Rebajas de las previsiones de crecimiento del FMI y la UE. El FMI recortó su previsión de crecimiento para la eurozona en 2026 en junio, advirtiendo de que "un shock energético aún más persistente" podría reducir a la mitad las estimaciones de crecimiento . La previsión de primavera de la Comisión Europea ya proyecta un crecimiento de la eurozona que se ralentiza hasta apenas el 0,9% para el conjunto del año 2026 .
Debilidad de la demanda interna. El consumo y la inversión siguen lastrados por la erosión de las rentas reales y el aumento de la incertidumbre . El crecimiento de Alemania en el segundo trimestre se basó exclusivamente en las exportaciones, con una demanda interna que sigue contrayéndose .