Un estudio relacionado, pero independiente, publicado en Nature en 2025/2026 por otros grupos encontró que los astrocitos remotos a la lesión (LRAs, por sus siglas en inglés), situados lejos del sitio del daño, secretan la proteína CCN1, la cual reprograma a las microglías para eliminar los desechos de mielina y favorecer la recuperación neurológica tras una lesión de la médula espinal . En conjunto, estos hallazgos indican que los astrocitos poseen múltiples estrategias, antes no apreciadas, para la reparación del sistema nervioso central, tanto mediante señales a larga distancia como a través de la migración nuclear local.
En resumen: el cerebro adulto es capaz de repararse a sí mismo de formas que hasta ahora parecían imposibles. Comprender estos mecanismos abre la puerta a tratamientos innovadores para enfermedades neurológicas que hoy no tienen cura.