El EES comenzó su implantación progresiva el 12 de octubre de 2025 y se volvió completamente operativo el 10 de abril de 2026, sustituyendo el sellado de pasaportes por registros digitales de entrada y salida para los nacionales de terceros países . Para gestionar el caos en las colas, la Comisión Europea introdujo una flexibilidad temporal que permite a los Estados miembros suspender parcialmente la recogida de datos biométricos (huellas dactilares y escaneo facial) hasta septiembre de 2026 cuando los tiempos de espera sean excesivos . A principios de agosto de 2026, la UE estudia retrasar aún más la implantación obligatoria y completa del sistema biométrico más allá de la fecha límite de septiembre para evitar complicaciones adicionales en las fronteras, y fuentes del sector citan conversaciones con el comisario Apostolos Tzitzikostas sobre la posibilidad de prorrogar las exenciones .
El cambio fundamental es que todos los nacionales de terceros países (incluidos los británicos) deben ahora proporcionar sus huellas dactilares y una imagen facial en cada primera entrada, registrándose digitalmente en lugar del anterior sellado del pasaporte . Cada registro biométrico lleva entre 1 y 2 minutos por persona, y cuando todos los viajeros de una cola deben dar sus datos biométricos por primera vez, los tiempos de espera se han disparado hasta 1–6 horas en aeropuertos y pasos fronterizos con mayor afluencia . La implantación progresiva del sistema —con distintos puertos en diferentes fases de preparación— ha provocado confusión, ya que algunos puestos fronterizos son totalmente biométricos mientras que otros siguen utilizando las flexibilidades temporales, lo que genera velocidades de procesamiento inconsistentes . Es importante señalar que no existe una compensación similar al Reglamento UE 261 para los retrasos en las fronteras: las normas sobre derechos de los pasajeros no cubren los tiempos de espera en el control de pasaportes, por lo que los viajeros atrapados en las colas del EES no tienen derecho automático a una indemnización económica por parte de las aerolíneas o las autoridades fronterizas .
Reino Unido
España
Contexto más amplio de los derechos de los pasajeros en la UE: El Parlamento Europeo, en julio de 2026, mantuvo los niveles actuales de compensación a los pasajeros aéreos (250–600 euros en función de la distancia) por retrasos y cancelaciones de vuelos, pero estas normas no se aplican a los retrasos en los controles fronterizos causados por el EES .