Las Fuerzas de Resistencia Nacional, aliadas del gobierno yemení, reportaron una cifra menor de siete muertos (cuatro soldados y tres civiles) y 15 heridos .
La infraestructura del puerto resultó gravemente dañada. Fayed al-Noman, subsecretario adjunto del Ministerio de Información, declaró que los hutíes lanzaron misiles y drones contra el puerto, dañando gravemente sus edificios y el muelle, así como mercancías comerciales y suministros de alimentos . El ministro de Transporte de Yemen, Mohsen al-Amri, calificó el ataque de "bombardeo terrorista" que causó muertos, heridos y daños materiales significativos .
Para empeorar las cosas, una segunda oleada de ataques hutíes golpeó Mokha menos de 24 horas después de la primera, y las fuerzas del gobierno yemení informaron que las defensas aéreas interceptaron seis drones, mientras que dos misiles balísticos cayeron al mar sin alcanzar sus objetivos .
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, reivindicó un ataque con drones contra la refinería de Aramco en Jazan, describiéndolo como "preciso" . El Ministerio de Energía saudí confirmó que se declaró un incendio en las instalaciones, pero que fue extinguido sin que se registraran víctimas . El ministerio no reveló la causa del incendio.
Este fue el segundo gran ataque hutí contra Jazan en semanas. Un ataque del 25 de julio, que utilizó misiles balísticos y drones, incendió el mismo complejo de refinerías y también atacó la terminal de exportación de Yanbu, más al norte . El ataque del 25 de julio dañó el complejo de ciclo combinado de gasificación integrada (IGCC) de la refinería y un parque de tanques, lo que obligó a Saudi Aramco a cerrar la instalación, que procesa 400.000 barriles por día . Se esperaba que las reparaciones concluyeran tentativamente el 15 de agosto .
La refinería de Jazan había estado sirviendo como un centro de exportación para que Arabia Saudí evitara el bloqueo en curso de Irán en el Estrecho de Ormuz .
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, ofreció múltiples justificaciones para los ataques:
La respuesta saudí fue mesurada pero trascendental:
Estos ataques se enmarcan en una crisis mucho más amplia que amenaza con remodelar el panorama energético de Oriente Medio:
Dos puntos críticos bajo presión
Contexto de la guerra entre EE. UU. e Israel contra Irán
Los hutíes actúan como un proxy alineado con Irán, abriendo un "segundo frente" contra Arabia Saudí e interrumpiendo los suministros energéticos mundiales en coordinación con la estrategia iraní en el Golfo . Los ataques representan los primeros ataques hutíes significativos en suelo saudí desde la tregua de 2022, lo que marca el colapso efectivo de la relativa calma que se había mantenido durante cuatro años .
Vientos en contra diplomáticos
Los esfuerzos por un acuerdo de paz con Irán continúan pero se enfrentan a serios obstáculos a medida que el conflicto se extiende del Golfo al Mar Rojo . Los ataques han suscitado la preocupación de los medios de comunicación y los gobiernos de todo el mundo, ya que amenazan el libre flujo de petróleo y comercio a través de dos de los puntos críticos marítimos más importantes del planeta.
Los ataques del 9 de agosto no son incidentes aislados. Son la última escalada en una campaña hutí coordinada —respaldada por Irán— para presionar a Arabia Saudí golpeando su infraestructura energética y los puertos del Mar Rojo, mientras combaten simultáneamente a las fuerzas del gobierno yemení. Combinados con la postura de Irán en el Estrecho de Ormuz, estos ataques amenazan con estrangular los flujos energéticos mundiales a través de los dos principales puntos críticos de Oriente Medio simultáneamente. El colapso de la tregua de cuatro años y la formación de nuevos pactos de defensa indican que la región está entrando en una fase más peligrosa de confrontación.