El jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., general Dan Caine, ha instado en privado a altos cargos de la administración Trump a buscar una "salida" a la guerra contra Irán. Según fuentes consultadas por CNN, Caine advierte que las opciones militares disponibles para una escalada podrían resultar contraproducentes y que los bombardeos por sí solos difícilmente lograrán los objetivos que se ha fijado el presidente . Varias fuentes describen a Caine como alguien que "busca una salida" para poner fin al conflicto, que ya dura seis meses
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Caine ha abordado sus preocupaciones con el director de la CIA, John Ratcliffe; el secretario de Estado, Marco Rubio; y el vicepresidente, JD Vance, en un esfuerzo por alinear las posturas de las distintas agencias gubernamentales . En concreto, ha alertado de que intensificar las operaciones de combate podría agotar peligrosamente las ya reducidas existencias de interceptores antimisiles Patriot y otras municiones de defensa aérea del Pentágono en Oriente Próximo
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Las advertencias del general se conocen mientras el presidente Trump parece creer que más bombardeos forzarían un acuerdo. La postura de Caine supone un freno significativo a una mayor escalada desde el seno de la cúpula militar estadounidense .
Irán y Omán han alcanzado un entendimiento sobre las coordenadas geográficas para una ruta de navegación a través del estrecho de Ormuz, y un anuncio conjunto está a punto de formalizarse, siempre que terceras partes no lo obstaculicen . Según NPR y medios estatales iraníes, el acuerdo propuesto prohibiría el paso por el estrecho a buques estadounidenses e israelíes e impondría multas de hasta el 20% del valor de la carga a los infractores
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Sin embargo, Teherán ha advertido que el acuerdo por sí solo no basta para reabrir la vía fluvial; Estados Unidos debe cumplir condiciones adicionales y compensar a Irán . El acuerdo se describe como una ruta temporal con una vigencia de dos a cuatro meses, supeditada a cambios en la política estadounidense F. El viceministro de Exteriores iraní ha señalado que el acuerdo no reabrirá automáticamente el estrecho y que Washington debe cumplir más condiciones para que los buques puedan transitar libremente
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El pacto propuesto otorgaría a Irán autoridad sobre los buques que entren en el golfo Pérsico a través del estrecho de Ormuz, lo que supone una concesión significativa a Teherán . Una fuente iraní de alto nivel dijo a Reuters que el acuerdo significaría que la guerra lanzada por EE.UU. e Israel en febrero ha resultado en un cambio importante en el equilibrio de poder regional a favor de Irán
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Funcionarios israelíes han reiterado que no aceptarán un acuerdo entre EE.UU. e Irán que permita a Teherán conservar o reconstruir su programa de misiles balísticos y su capacidad nuclear. Netanyahu ha declarado: "Con acuerdo o sin acuerdo, mientras yo sea primer ministro, haré todo lo posible para impedir que Irán obtenga un arma nuclear" FF.
Fuentes israelíes han expresado su temor a que la administración Trump alcance un acuerdo limitado que solo restrinja el programa nuclear iraní, pero que deje intacto su arsenal de misiles y sus redes de proxies regionales, un resultado que Israel considera inaceptable FF. La postura israelí es que cualquier negociación con Irán debe incluir el desmantelamiento de su programa de misiles balísticos y el fin de su respaldo a grupos armados en la región FF.
El memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán de junio de 2026 no contenía restricciones sobre los misiles balísticos iraníes, a pesar de la insistencia de Netanyahu en que dichas disposiciones fueran incluidas F. Esta brecha entre las posiciones de Washington y Jerusalén ha alimentado el impulso de Israel para preparar una acción independiente.
La confluencia de estas cuatro dinámicas crea una situación extremadamente volátil. Estados Unidos busca simultáneamente una salida diplomática mientras su máximo jefe militar advierte de limitaciones de recursos. Irán negocia desde una posición de fuerza relativa, aprovechando su control sobre el estrecho de Ormuz. E Israel señala que actuará solo si considera que la diplomacia estadounidense produce un acuerdo que deje intactas las capacidades estratégicas iraníes. Queda por ver si el acuerdo Irán-Omán sobre Ormuz se consolida, si Washington logra un alto el fuego más amplio y si Israel acaba lanzando ataques unilaterales. Las respuestas a estas preguntas marcarán el futuro de Oriente Próximo durante años.