La respuesta de la Comisión Europea fue estrictamente procedimental. El portavoz Balázs Ujvári declaró que Ucrania determina sus propias necesidades de defensa y puede solicitar misiles interceptores a través de los canales de financiación de la UE, que luego se revisan mediante un procedimiento acelerado . Ujvári enfatizó que la UE ya ha asignado €8.500 millones este año para la compra conjunta de armamento, incluidos misiles y drones
.
Sin embargo, los críticos sostienen que la respuesta fue una forma de evitar reconocer directamente que las entregas ya se han desplomado. Al exigir una solicitud escrita específica, la Comisión trasladó la responsabilidad a Kyiv. Zelenski ya había argumentado que los países socios tienen arsenales disponibles pero simplemente no los envían, lo que implica que el cuello de botella es la voluntad política, no el procedimiento burocrático .
La escasez de misiles no es solo un problema de la UE. La semana pasada, el presidente Donald Trump rechazó la solicitud de Zelenski de cientos de interceptores Patriot adicionales durante una reunión en la Casa Blanca, alegando que los arsenales estadounidenses deben ser prioritarios . Trump también dio marcha atrás a una promesa del 8 de julio de permitir que Ucrania produjera Patriot localmente, calificándola de "algo difícil de regalar"
. Estados Unidos todavía está técnicamente en conversaciones, pero incluso si se alcanza un acuerdo, los nuevos misiles no llegarían antes de un año o más
.
Zelenski fue más allá y sugirió explícitamente que la reducción podría ser un intento deliberado de hacer que Ucrania sea "más complaciente" y empujarla hacia negociaciones con Rusia en términos desfavorables . Dijo que los recortes parecían "una falta de voluntad para proporcionar" más que un problema de suministro
. Esta especulación pública por parte de un líder en tiempos de guerra subraya la profundidad del déficit de confianza entre Kyiv y sus aliados.
La escasez se ve agravada por la demanda mundial. La guerra en Oriente Medio ha desviado la producción de interceptores Patriot y otros misiles hacia Israel, lo que ha ejercido una presión adicional sobre unas cadenas de suministro ya limitadas . La capacidad de producción global de estos misiles no se ha ampliado para satisfacer la demanda simultánea, algo que Zelenski calificó de "absurdo"
.
El ataque con misiles balísticos rusos contra Kyiv el 5 de agosto convirtió la escasez de un problema político en una tragedia humana. Ucrania no pudo interceptar ninguno de los misiles entrantes debido a la falta de interceptores . Zelenski declaró directamente: "Los interceptores balísticos podrían haber salvado las vidas de los asesinados hoy"
. El secretario general de la OTAN afirmó que la alianza está trabajando para conseguir "urgentemente" defensas aéreas para Ucrania
, pero no se han anunciado nuevos compromisos concretos.
El episodio muestra una ruptura triple en el consenso occidental. La UE ofrece dinero pero exige papeleo en lugar de actuar de manera proactiva. EE.UU., bajo el presidente Trump, retiene activamente los Patriot y revierte compromisos previos. Y Ucrania se queda especulando públicamente que sus propios aliados están utilizando los suministros de misiles como palanca. El resultado es una brecha mortal entre el apoyo retórico y las entregas reales, con víctimas civiles como consecuencia directa.