No se ha firmado ningún acuerdo definitivo, pero se han alcanzado varios hitos:
El plan emergente crea un sistema de doble carril que otorga a Irán una autoridad significativa sobre el tráfico de entrada:
Las tarifas son, sin duda, el tema más controvertido. Las tres partes están muy alejadas:
| Parte | Estructura de tarifa propuesta |
|---|---|
| Irán | 5–7% del valor de la carga |
| Omán | Alrededor del 3% del valor de la carga |
| Estados Unidos | Cero — insiste en que no haya tarifas ni impedimentos |
Irán ha hecho de la exclusión de los barcos estadounidenses e israelíes una demanda innegociable:
Los ataques a la navegación comercial han continuado durante las negociaciones, lo que ha socavado gravemente la confianza:
El acuerdo Irán-Omán está cerca sobre el papel (las coordenadas de la ruta están acordadas y se está redactando una declaración conjunta), pero no se ha firmado ni implementado. El pacto sigue bloqueado por tres disputas fundamentales: la exigencia de Irán de cobrar entre el 5% y el 7% del valor de la carga (frente al ~3% de Omán y la insistencia de EE. UU. en que sea cero), la exigencia de Irán de prohibir por completo los buques de EE. UU. e Israel y la falta de un compromiso de EE. UU. para levantar su bloqueo naval. Mientras tanto, el CGRI ha seguido atacando barcos comerciales incluso durante las conversaciones, y el estrecho sigue efectivamente cerrado al tráfico comercial normal.