Zolghadr fijó las condiciones para la reapertura del Estrecho de Ormuz. Las exigencias van más allá del conflicto inmediato y piden una reversión completa de la política estadounidense en la región :
Zolghadr enfrió cualquier expectativa de una solución rápida y señaló que solo se podría permitir tráfico humanitario y médico parcial antes de que se cumplan estas demandas . El ultimátum llegó tras el fracaso de un alto el fuego temporal en abril y un acuerdo de paz firmado en junio que colapsó tras reanudarse los ataques en el Estrecho de Ormuz .
La economía iraní, ya muy deteriorada antes del conflicto, ha entrado en una contracción severa.
La administración Trump ha intensificado la presión en varios frentes para asfixiar la economía iraní.
El liderazgo iraní se muestra públicamente unido en la estrategia de guerra, pero está profundamente dividido sobre el final del conflicto.
La guerra de 2026 contra Irán ha sido profundamente polarizadora.
A pesar de la escalada, se exploran varios canales, aunque ninguno ofrece una salida clara.
La publicación del ultimátum de seis puntos ha abierto una etapa de enfrentamiento prolongado y peligroso. Con la economía iraní hecha trizas y EE.UU. sin voluntad de ceder, el futuro inmediato depende de si las divisiones internas pueden gestionarse y si un canal secreto logra encontrar un punto de encuentro que hoy no existe.