Liberty Media, propietaria de los derechos comerciales de la F1, ya ha puesto en marcha varias medidas para recomponer el campeonato: trasladó el Gran Premio de Baréin a Malasia, descartó una sustitución para la cita saudí y prepara un plan europeo de emergencia por si tampoco pueden celebrarse las pruebas finales de Catar y Abu Dabi .
El informe de resultados del segundo trimestre de 2026 muestra una caída de los ingresos desde 1.220 millones de dólares en el mismo periodo de 2025 hasta 764 millones este año. El resultado operativo pasó de 293 millones a 73 millones, y el OIBDA ajustado —un indicador que mide el rendimiento operativo antes de depreciaciones y amortizaciones— bajó un 61%, de 361 millones a 139 millones de dólares .
El motivo más directo es el volumen de actividad: la F1 celebró cinco grandes premios en el segundo trimestre de 2026, frente a nueve en el segundo trimestre del año anterior. Son cuatro carreras menos, una reducción del 44% .
El efecto también se aprecia en el acumulado del año. Durante el primer semestre de 2026, la categoría generó 1.381 millones de dólares, un 15% menos interanual, después de disputar ocho carreras frente a las once del mismo periodo de 2025 . Los equipos del campeonato dejaron de percibir, en conjunto, unos 127 millones de dólares respecto a la primera mitad de 2025 .
La dirección de la F1 y varios analistas han descrito el resultado como una alteración temporal del calendario, más que como una señal de debilidad fundamental del negocio .
La razón está en cómo se distribuyen los ingresos y los costes a lo largo de una temporada. Liberty Media reconoce parte de esas partidas de manera proporcional al calendario previsto: en el segundo trimestre de 2026 se contabilizó aproximadamente 5/22 partes de la temporada, frente a 9/24 partes en el mismo trimestre de 2025 .
En otras palabras, algunas carreras que no se celebraron en primavera podrían trasladar actividad e ingresos a la segunda mitad del año. Por eso la compañía espera un segundo semestre más fuerte, aunque el resultado final dependerá de cuántas pruebas puedan disputarse realmente .
Los grandes premios de Baréin, previsto para el 12 de abril, y Arabia Saudí, programado para el 19 de abril, fueron cancelados en marzo de 2026 debido a la situación de seguridad derivada del conflicto entre Estados Unidos e Israel e Irán en Oriente Medio .
La decisión se anunció durante el fin de semana del Gran Premio de China y dejó un parón de 35 días entre el Gran Premio de Japón, celebrado el 29 de marzo, y el de Miami, previsto para el 3 de mayo . El impacto no se limitó a la F1: también quedaron afectados los programas de Fórmula 2, Fórmula 3 y F1 Academy previstos para ambos fines de semana .
Además, parte del transporte marítimo del paddock ya estaba en marcha cuando se tomó la decisión, lo que complicó la logística y elevó el coste de reorganizar la temporada .
La carrera de Baréin fue reincorporada al calendario para el 4 de octubre, pero se disputará en el circuito Internacional de Sepang, en Malasia. Será el regreso de la F1 al país asiático desde 2017 .
Aunque la sede cambie, el evento mantendrá la denominación de Gran Premio de Baréin, ya que el Estado del Golfo continúa financiando la prueba . Trasladarla, en lugar de eliminarla definitivamente, fue posible en buena medida porque el promotor bareiní asumirá la mayor parte de los costes .
La carrera del circuito urbano de Yeda no tendrá reemplazo en 2026. El Gran Premio de Arabia Saudí queda, por tanto, definitivamente fuera del calendario de esta temporada .
El futuro de las dos últimas citas sigue condicionado por la evolución del conflicto. El director ejecutivo de la F1, Stefano Domenicali, afirmó que, si los grandes premios de Catar, previsto para el 29 de noviembre, y Abu Dabi, programado para el 6 de diciembre, no pueden celebrarse, la temporada terminará en Europa .
La categoría ha fijado como fecha orientativa para tomar una decisión mediados de septiembre de 2026. Si fuera necesario, se estudia incorporar dos carreras europeas como reemplazo de las pruebas de Oriente Medio .
Baréin, Arabia Saudí, Catar y Abu Dabi se han convertido en piezas relevantes del modelo económico y logístico de la F1. Además de las tasas que pagan los promotores por albergar un gran premio, esas citas generan ingresos por hospitalidad, retransmisiones y actividad comercial .
La cancelación de las dos carreras de abril abrió, por tanto, un agujero financiero y obligó al paddock a rehacer sus planes de transporte con material ya enviado. El problema no es únicamente contar cuántas carreras se disputan, sino cuándo se celebran y en qué trimestre se reconocen los ingresos asociados .
El plazo de mediados de septiembre será el siguiente gran punto de inflexión. Si la situación en Oriente Medio no permite mantener las carreras de Catar y Abu Dabi, la F1 recurrirá previsiblemente a circuitos europeos conocidos, una solución más realista que encontrar nuevas sedes y organizar operaciones internacionales con tan poca antelación .
El campeonato podría terminar con 20 o 21 carreras, aunque esa posibilidad todavía no ha sido confirmada. Por ahora, el balance del segundo trimestre parece más un reflejo de un calendario roto que una radiografía definitiva de la salud comercial de la Fórmula 1.