En conjunto, los principales fabricantes de memoria y almacenamiento habían perdido más de 2 billones de dólares de capitalización desde sus máximos de junio. Nvidia, SK Hynix, Samsung Electronics, Micron, AMD y TSMC llegaron a registrar pérdidas superiores a 100.000 millones de dólares cada una .
El sentimiento también se deterioró por una oleada de revisiones a la baja. En julio se contabilizaron 828 rebajas de recomendación, el doble que las mejoras, con los valores tecnológicos y de chips entre los principales afectados .
Goldman Sachs había advertido sobre una competencia cada vez mayor en el mercado HBM y sobre la posibilidad de que los precios de ese segmento registraran su primer descenso. Más recientemente, la entidad mantuvo sus recomendaciones de compra sobre Samsung Electronics y SK Hynix, al considerar que el pesimismo del mercado podía haberse vuelto excesivo .
Otros informes señalaron riesgos como el debilitamiento de las expectativas sobre los precios de la memoria, el aumento de inventarios en los fabricantes de módulos, una mayor oferta procedente de China y la falta de detalles sobre acuerdos de suministro a largo plazo .
El mercado sigue cuestionando si las enormes inversiones de las grandes tecnológicas en centros de datos y aceleradores de IA acabarán generando beneficios proporcionales. Esa inquietud ha golpeado especialmente a los fabricantes de memoria, cuyas perspectivas dependen en buena medida del crecimiento de la infraestructura de IA.
Las señales de cautela en las previsiones empresariales, la entrada del Nasdaq en terreno de corrección y las sucesivas caídas de las acciones estadounidenses de semiconductores reforzaron el temor a que el llamado “boom” de la IA esté demasiado reflejado en las valoraciones .
Las acciones asiáticas de chips reaccionan con rapidez a la evolución de Nvidia, AMD, Micron y otros grandes valores estadounidenses. Las sesiones débiles en Wall Street suelen trasladarse a Tokio y Seúl en la apertura siguiente, especialmente cuando la venta afecta a empresas de memoria .
A finales de julio, por ejemplo, las pérdidas se extendieron desde Asia hacia Europa y Estados Unidos. SK Hynix llegó a desplomarse un 14,65% en una sesión, mientras Samsung Electronics perdió más de un 13%; AMD, Intel, Micron, Western Digital y SanDisk también sufrieron fuertes retrocesos .
SK Hynix presentó un beneficio trimestral récord, aunque no alcanzó las previsiones de los analistas. La reacción fue inmediata: sus acciones cayeron más de un 10% en una sola sesión .
Para un sector que había subido con fuerza gracias a las expectativas sobre la demanda de HBM, superar los resultados del año anterior ya no era suficiente. Los inversores empezaron a exigir señales más claras sobre precios, pedidos y crecimiento futuro.
La velocidad de la caída se vio agravada por la liquidación de operaciones financiadas con deuda. Después de que Samsung Electronics y SK Hynix subieran aproximadamente un 27% y un 30%, respectivamente, en una sesión, ambas acciones retrocedieron con fuerza cuando los inversores recogieron beneficios y redujeron su exposición .
Ese tipo de movimiento puede intensificar la volatilidad: las ventas obligadas presionan aún más los precios y provocan nuevas liquidaciones, incluso cuando los fundamentos de las empresas no han cambiado al mismo ritmo.
Samsung Electronics no quedó completamente al margen de la corrección, pero tuvo un comportamiento relativamente mejor que SK Hynix durante la sesión del viernes. Una posible explicación es la mayor diversificación de Samsung, que combina fundición, chips lógicos, memoria y electrónica de consumo. SK Hynix, en cambio, tiene una exposición mucho más concentrada al negocio de memoria y HBM.
La diferencia también aparece en las valoraciones. Goldman Sachs y JPMorgan señalaron que los múltiplos precio-beneficio futuros de Samsung y SK Hynix, de aproximadamente 3,5 y 3,6 veces, parecían muy alejados de sus fundamentos, aunque mantuvieron una visión favorable sobre ambos valores .
Ese es el debate central del mercado. Una lectura optimista sostiene que las acciones atraviesan una corrección cíclica dentro de un ciclo estructural de crecimiento impulsado por la IA. Citi, por ejemplo, recomendó aprovechar la caída y consideró que el ciclo alcista de la memoria aún se encontraba en sus primeras etapas .
La visión más cautelosa apunta a que las valoraciones habían subido demasiado rápido, que la oferta puede aumentar y que la demanda de HBM quizá no justifique los precios alcanzados.
Por ahora, la combinación de una caída superior al billón de dólares en el sector, una ola excepcional de rebajas y el rápido desarme de posiciones apalancadas refleja más que una toma de beneficios ordinaria: muestra que los inversores aún no se ponen de acuerdo sobre cuánto crecimiento real puede generar la inversión mundial en inteligencia artificial.