La demanda superó en más de siete veces el número de acciones disponibles . En su debut en Estados Unidos, los ADR subieron un 13 %, una señal del interés de los inversores por el negocio de memoria de alto ancho de banda, un componente esencial de los procesadores utilizados en sistemas de IA .
SK Hynix, uno de los principales proveedores de Nvidia, prevé destinar los fondos a comprar equipos para fabricar chips y construir nuevas plantas . En otras palabras, la empresa está captando capital para ampliar su capacidad justo cuando las compañías tecnológicas aceleran el gasto en inteligencia artificial.
El récord no dependió únicamente de SK Hynix. El fabricante chino de chips de memoria CXMT (ChangXin Memory Technologies) y otras empresas tecnológicas asiáticas también acudieron al mercado. Para el 10 de julio, las compañías tecnológicas de Asia ya habían captado más de 84.000 millones de dólares en lo que iba de año, más del triple que durante el mismo periodo de 2025 .
Hong Kong se consolidó como uno de los principales centros de esta actividad. En el primer semestre de 2026, sus mercados de capitales de renta variable recaudaron casi 44.000 millones de dólares, el nivel más alto en cinco años . Entre las operaciones más destacadas estuvieron las de grandes compañías chinas como Contemporary Amperex Technology (CATL) y Victory Giant Technology .
También creció el uso de ADR y de Global Depositary Receipts (GDR), instrumentos que permiten a una empresa cotizada en un mercado extranjero atraer inversores internacionales. Estas emisiones de compañías tecnológicas asiáticas alcanzaron 29.000 millones de dólares hasta mediados de julio, un máximo histórico .
La paradoja del mes fue que las nuevas emisiones mantuvieron su fuerza aunque las acciones ya cotizadas mostraban debilidad. Durante el primer semestre, los inversores extranjeros retiraron 137.000 millones de dólares de las bolsas asiáticas, el ritmo de salida más rápido en al menos 16 años . Corea del Sur y Taiwán estuvieron entre los mercados más afectados, pese al fuerte repunte previo de sus compañías relacionadas con la IA .
Sin embargo, esa volatilidad no frenó a los emisores. Para muchos inversores institucionales, participar en nuevas ofertas de fabricantes de chips era una forma de posicionarse en una tendencia de crecimiento a largo plazo, incluso cuando los precios del mercado secundario caían. En el caso de SK Hynix, Baillie Gifford, Coatue Management y Situational Awareness Partners manifestaron interés en adquirir hasta 7.000 millones de dólares combinados en ADR .
La confianza recibió un nuevo impulso al cierre de julio. Los resultados de Samsung Electronics y SK Hynix provocaron la mayor subida diaria de las bolsas asiáticas en cuatro meses; el índice surcoreano Kospi llegó a avanzar un 17 %, mientras las acciones taiwanesas también registraron fuertes ganancias .
Aun así, el entusiasmo no fue lineal. El beneficio trimestral récord de SK Hynix quedó por debajo de las previsiones y sus acciones llegaron a desplomarse un 10 % el 28 de julio . Ese mismo episodio mostró hasta qué punto el mercado sigue siendo sensible a cualquier señal de que el gasto en IA podría no cumplir las expectativas.
La cartera de operaciones previstas sigue siendo amplia. Otras empresas tecnológicas asiáticas podrían optar por salidas a bolsa, colocaciones o nuevas emisiones, aunque el elevado volumen absorbido en julio podría obligar a ser más selectivos con los precios .
El principal riesgo es que las valoraciones vinculadas a la IA estén adelantándose demasiado a los beneficios reales. Si las bolsas vuelven a debilitarse o las grandes tecnológicas reducen su inversión en infraestructura, el ritmo de las megatransacciones podría moderarse . La caída del Kospi —alrededor de un 45 % desde sus máximos de junio antes de la recuperación de finales de julio— ilustra la volatilidad que podría enfriar futuras operaciones .
Hong Kong, no obstante, mantiene varios factores a favor. Más del 85 % de las empresas chinas vinculadas a la IA que salieron a bolsa en 2026 eligieron ese mercado, y las nuevas cotizadas registraron rentabilidades medias superiores al 60 % en su primer día de negociación .
El debut de SK Hynix también puede animar a otras compañías asiáticas de tecnología a explorar ofertas de ADR en Estados Unidos. El precedente demuestra que existe una demanda internacional considerable por empresas expuestas a la cadena de suministro de la IA, aunque el éxito de las próximas operaciones dependerá más de sus resultados, sus valoraciones y las condiciones generales del mercado.
En resumen, el récord de julio fue una combinación excepcional de una megatransacción —los 26.500 millones de dólares de SK Hynix— y una potente cartera de empresas de semiconductores y tecnología. La demanda de IA logró imponerse a la volatilidad y a las salidas de capital extranjero. El panorama para agosto sigue siendo favorable, pero con una advertencia clara: cuanto más se concentran las apuestas en el mismo tema, mayor es el riesgo de correcciones bruscas.