| 16.100 millones USD (+25 % interanual) |
| Margen bruto | 67,7 % | 41,8 % en términos no GAAP |
| Margen operativo | 60,3 % | Foundry: -2.100 millones USD |
| Beneficio neto GAAP | Aproximadamente 22.000 millones USD (+77 % interanual) | Pérdida de 11.000 millones USD |
| Beneficio neto no GAAP | No indicado | 2.200 millones USD; BPA de 0,42 USD |
La brecha de escala es considerable. Los ingresos trimestrales de TSMC fueron aproximadamente 2,5 veces los de Intel, y el beneficio neto de la primera superó por sí solo los ingresos totales de la segunda. Además, los nodos avanzados —definidos como 7 nm y más pequeños— representaron el 77 % de los ingresos de TSMC por obleas .
Intel sí está creciendo, pero ese avance procede sobre todo de sus productos para clientes, centros de datos e inteligencia artificial. Todavía no puede decirse que su división de fundición esté compitiendo con TSMC en términos financieros.
La pérdida GAAP de Intel necesita contexto. La compañía registró un cargo de valoración a precios de mercado de aproximadamente 12.500 millones de dólares sobre acciones depositadas en garantía en el marco de su acuerdo relacionado con el CHIPS Act con el Departamento de Comercio de Estados Unidos .
El mecanismo resulta contraintuitivo: cuando aumenta el valor de las acciones vinculadas al acuerdo, las normas contables obligan a Intel a reflejar ese incremento como una pérdida de valoración. No se trata de un desembolso operativo equivalente ni de una caída proporcional en las ventas de chips o en el rendimiento de sus fábricas .
Si se excluyen determinados elementos de este tipo, Intel comunicó un beneficio neto no GAAP de 2.200 millones de dólares y un beneficio por acción ajustado de 0,42 dólares . Fue, además, el séptimo trimestre consecutivo en el que la empresa superó sus propias previsiones . El director ejecutivo, Lip-Bu Tan, describió el periodo como el crecimiento de ingresos más sólido de Intel en más de 15 años .
Eso no elimina los problemas de la compañía, pero sí evita confundir una pérdida contable extraordinaria con el resultado de su actividad principal.
TSMC atraviesa el trimestre con una fortaleza que Intel todavía está intentando recuperar. Su margen bruto subió hasta el 67,7 %, 150 puntos básicos más que en el trimestre anterior y 910 puntos básicos por encima del mismo periodo del año anterior . El margen operativo alcanzó el 60,3 % .
El motor principal volvió a ser la computación de alto rendimiento, o HPC, cuyos ingresos aumentaron un 20 % intertrimestral y representaron el 66 % de los ingresos del trimestre. El negocio de smartphones cayó un 4 % y aportó el 22 %, mientras que el Internet de las cosas representó el 8 % .
El hito tecnológico más importante fue la entrada del proceso de 2 nm en los datos comerciales de la compañía. Los envíos fabricados con este nodo representaron el 3 % de los ingresos de TSMC por obleas durante el trimestre, su primera contribución divulgada .
El inicio de esta nueva generación también tendrá un coste. TSMC prevé que el aumento de producción del 2 nm reduzca su margen bruto entre tres y cuatro puntos porcentuales durante la segunda mitad de 2026, mientras absorbe los costes iniciales de fabricación . Incluso con esa presión, la empresa parte de una rentabilidad excepcionalmente elevada.
Los resultados operativos de Intel fueron mejores de lo que sugería el titular de la pérdida. Los ingresos de 16.100 millones de dólares superaron las previsiones de los analistas, y el beneficio por acción ajustado de 0,42 dólares casi duplicó la estimación de 0,21 dólares .
El crecimiento fue relativamente amplio:
El problema es que el crecimiento de ingresos de Foundry todavía no se traduce en beneficios. La división perdió 2.100 millones de dólares a nivel operativo, aunque mejoró frente a la pérdida de 2.400 millones del primer trimestre. Intel atribuyó parte de la mejora a mayores rendimientos de fabricación, ciclos de producción más rápidos y una mayor escala en Intel 4, Intel 3 y 18A .
En otras palabras, la tendencia es positiva, pero la magnitud de las pérdidas demuestra que la fundición continúa siendo una apuesta financiera exigente.
TSMC ya está convirtiendo su proceso de 2 nm en ingresos comerciales. Intel, en cambio, ha puesto en producción su nodo 18A y lanzó en enero de 2026 su primer chip para clientes basado en él: Panther Lake, de la familia Core Ultra Series 3 .
La versión mejorada 18A-P entró en producción de riesgo en junio de 2026. Intel afirma que ofrece un 9 % más de rendimiento con el mismo consumo o un 18 % menos de consumo con el mismo rendimiento frente al 18A original . La producción de riesgo es un paso importante para validar el proceso, pero no equivale todavía a demostrar una demanda externa a gran escala.
Intel obtuvo una señal estratégica favorable cuando Nvidia seleccionó un procesador Xeon 6 como CPU anfitriona para sus sistemas DGX Rubin NVL8, anunciados durante GTC 2026 . Cada sistema integra dos Xeon 6776P junto con ocho GPU Rubin para cargas de trabajo de inteligencia artificial .
Pero hay una distinción esencial: se trata de una victoria para el negocio de procesadores de centros de datos de Intel, no de una confirmación de que Nvidia vaya a fabricar sus chips en Intel Foundry utilizando el proceso 18A. Los informes sobre un posible acuerdo de fundición entre Nvidia e Intel para 18A no están confirmados y siguen siendo especulativos .
La verdadera prueba para 18A será conseguir diseños de clientes externos importantes, especialmente grandes compañías de semiconductores sin fábricas propias. Hasta que eso ocurra, el nodo seguirá siendo una promesa tecnológica en proceso de validación comercial.
Intel ha demostrado que puede mejorar sus productos y superar sus previsiones, pero su estructura financiera sigue siendo más vulnerable. Foundry consume aproximadamente 2.100 millones de dólares por trimestre a nivel operativo, mientras que la contabilidad asociada a las acciones depositadas en garantía introduce una volatilidad considerable en el resultado GAAP .
La estrategia de fabricación de Intel también exige grandes inversiones y depende de una combinación de subvenciones del CHIPS Act, posibles aportaciones externas y generación de efectivo procedente de sus operaciones. El éxito del plan, por tanto, no dependerá únicamente de que Intel venda más procesadores: también tendrá que demostrar que sus fábricas pueden atraer clientes externos y alcanzar una escala rentable.
TSMC parte de una posición muy distinta. Su expansión se apoya en beneficios operativos récord y en una demanda de chips avanzados para inteligencia artificial que continúa superando la oferta disponible. La compañía elevó sus expectativas de crecimiento para 2026 hasta aproximadamente el 40 % .
TSMC es la ganadora indiscutible del segundo trimestre de 2026: lidera en ingresos, rentabilidad, escala de fabricación avanzada y madurez comercial del proceso de 2 nm.
Intel, sin embargo, no tuvo un mal trimestre operativo. Sus ingresos crecieron un 25 %, superó sus previsiones por séptima vez consecutiva, mejoró sus márgenes y consiguió que sus Xeon 6 fueran elegidos para los sistemas DGX Rubin de Nvidia. La pérdida GAAP de 11.000 millones de dólares tampoco refleja por sí sola el estado de su negocio, dado el peso del cargo contable no monetario de 12.500 millones.
La diferencia está en el punto de partida. TSMC ya monetiza su liderazgo; Intel todavía debe demostrar que su recuperación de productos puede sostener la costosa transformación de Foundry. Para la compañía estadounidense, la pregunta decisiva no es si 18A funciona dentro de Intel, sino si logrará convencer a clientes externos de confiarle sus diseños más importantes.