Catar anunció que se había elaborado una propuesta preliminar para un acuerdo interino destinado a reabrir el estrecho de Ormuz, una ruta marítima estratégica cuyo tráfico se había visto alterado por el conflicto con Irán . Funcionarios estadounidenses e iraníes también señalaron avances en las conversaciones, mientras que Irán afirmó haber alcanzado un entendimiento con Omán sobre una ruta de navegación propuesta .
La perspectiva de una reapertura redujo la prima de riesgo geopolítico en los mercados. Como el estrecho es un importante cuello de botella para el transporte mundial de crudo, las noticias sobre un posible acuerdo presionaron a la baja los precios del petróleo y moderaron las expectativas de inflación .
El optimismo sobre la reapertura de Ormuz provocó una fuerte caída del petróleo: el crudo llegó a perder más de 4 dólares por barril a comienzos de agosto . Unos costes energéticos más bajos reducen el riesgo de que la inflación vuelva a acelerarse y, con ello, la necesidad de que la Fed mantenga una política monetaria agresiva .
Ese cambio fue especialmente favorable para el oro. El metal no ofrece intereses, por lo que suele verse perjudicado cuando suben los tipos o los rendimientos de la deuda. Si disminuyen las expectativas de nuevas subidas, también baja el coste de oportunidad de mantener oro.
El informe de nóminas privadas de ADP correspondiente a julio quedó por debajo de las previsiones. La señal de un mercado laboral más débil redujo la probabilidad que los inversores asignaban a una subida de tipos de la Fed en la reunión de septiembre .
Además, unos datos laborales más flojos presionaron a la baja los rendimientos de los bonos del Tesoro y el dólar, dos movimientos que suelen favorecer al oro . Antes de conocerse estas señales, los operadores llegaron a valorar en un 65 % la posibilidad de una subida de tipos en septiembre .
El índice del dólar retrocedió mientras el mercado combinaba dos señales: menor riesgo geopolítico ante la posibilidad de un acuerdo sobre Ormuz y una menor presión para endurecer la política monetaria tras el dato de ADP .
El oro se negocia principalmente en dólares. Por eso, cuando la moneda estadounidense pierde valor, el metal resulta más barato para los compradores que utilizan otras divisas, lo que puede estimular la demanda física internacional .
El 5 de agosto, el oro superó una zona de resistencia técnica clave y registró su mayor subida diaria desde febrero: un 5,03 %, hasta los 4.277,69 dólares por onza .
La ruptura de esa barrera activó compras adicionales de inversores que siguen tendencias y de fondos vinculados a la evolución del metal. En otras palabras, el movimiento dejó de depender únicamente de las noticias macroeconómicas y empezó a recibir también el impulso de las estrategias de momentum y de los flujos hacia ETF .
El repunte no se limitó al oro. La plata avanzó un 4,65 %, hasta 62,22 dólares por onza, durante la misma sesión . Las empresas mineras registraron avances todavía mayores: el ETF de grandes compañías auríferas GDX subió un 7,39 %, su equivalente de mineras junior GDXJ ganó un 7,42 % y el ETF de mineras de plata SIL avanzó un 6,59 % .
Esta fortaleza generalizada reforzó la percepción alcista en el conjunto de los metales preciosos .
Los ETF de oro respaldados físicamente registraron entradas durante varios meses consecutivos. En agosto captaron 5.500 millones de dólares, mientras que sus activos bajo gestión alcanzaron un récord de fin de mes de 407.000 millones de dólares .
Estos fondos cotizados permiten obtener exposición al oro sin comprar lingotes directamente. Sus entradas de capital crean una base de demanda relativamente estable y pueden amplificar los movimientos cuando el precio comienza a subir.
| Indicador | Nivel o variación |
|---|---|
| Máximo semanal del oro al contado (XAU/USD) | 4.295 dólares por onza |
| Nivel reciente de negociación | Aproximadamente 4.268–4.286 dólares por onza |
| Subida diaria del 5 de agosto | 5,03 %, la mayor desde febrero |
| Precio de la plata el 5 de agosto | 62,22 dólares por onza; +4,65 % |
| ETF de mineras de oro GDX el 5 de agosto | +7,39 % |
Fuentes:
Las esperanzas de un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz fueron el catalizador principal. Al mismo tiempo, presionaron a la baja el petróleo, las expectativas de inflación y las apuestas a nuevas subidas de tipos. El débil informe de ADP añadió una presión independiente sobre el dólar y los rendimientos de los bonos .
La convergencia de todos estos factores permitió al oro superar una resistencia técnica importante y desencadenó nuevas compras de inversores orientados al momentum y de fondos cotizados .