Los inversores extranjeros vendieron acciones asiáticas al ritmo más rápido en al menos 16 años durante la primera mitad de 2026, retirando un neto de 137.000 millones de dólares de siete grandes mercados asiáticos . Corea del Sur y Taiwán registraron las mayores salidas, a pesar de haber liderado el rally anteriormente . Hasta el 12 de junio, las instituciones extranjeras ya habían liquidado 134.000 millones de dólares en acciones asiáticas emergentes . El patrón cambió abruptamente a partir de mediados de 2025, cuando las entradas extranjeras en Taiwán alcanzaron un máximo de casi 20 años por el optimismo de la IA . Para julio de 2026, el capital se estaba reequilibrando lejos de las operaciones de IA abarrotadas, con ventas concentradas en Taiwán y Corea del Sur .
Los fondos de cobertura globales cedieron casi el 3% de sus ganancias de 2026 solo en julio debido a la liquidación de operaciones tecnológicas, aunque aún subían alrededor del 8% en lo que va del año en todas las estrategias, según JPMorgan . El daño fue mucho peor para los fondos centrados en Asia:
La escasa amplitud del rally se ha convertido en una preocupación estructural. TSMC por sí sola representa aproximadamente el 58% del índice MSCI Taiwán, mientras que Samsung Electronics más SK Hynix constituyen más del 50% del índice MSCI Corea . Tres acciones de semiconductores representan ahora aproximadamente el 25% de todo el índice MSCI Mercados Emergentes y alrededor del 70% del rendimiento acumulado del año de ese índice . Esta concentración extrema obligó a los gestores de fondos activos a liquidaciones dolorosas a medida que se desarrollaba la corrección .
La evidencia sugiere que el entorno actual exige un alejamiento de la exposición pasiva al tema concentrado de la IA. Los analistas señalan varios factores que determinarán el camino a seguir:
Los estrategas advierten que, hasta que el índice se vuelva menos ponderado y el posicionamiento abarrotado se deshaga aún más, es probable que la volatilidad se mantenga elevada. La diversificación más allá de los tres fabricantes de chips dominantes, un enfoque en la calidad y la disciplina de valoración, y la gestión activa que evite los nombres más abarrotados son los enfoques más citados para navegar la turbulencia actual.