Según el Mando de la Fuerza Aérea ucraniana, Rusia disparó 28 misiles durante el asalto nocturno —24 misiles balísticos Iskander-M y 4 misiles antibuque Zircon/Onyx— además de 115 drones de ataque, en su mayoría del tipo Shahed . Los misiles fueron lanzados desde las regiones rusas de Briansk, Kursk y Rostov . Las unidades de defensa aérea ucranianas lograron derribar o neutralizar 98 drones, pero la Fuerza Aérea informó que ni un solo misil fue interceptado . Funcionarios ucranianos declararon sin rodeos que el país se había quedado sin misiles interceptores Patriot, dejando a Kiev completamente indefensa ante las amenazas balísticas .
A medida que las operaciones de rescate continuaban durante el día, el balance oficial de víctimas mortales fue aumentando. El presidente Volodímir Zelenski informó de al menos 17 muertos y 44 heridos en Kiev y la región circundante . En la propia capital, los servicios de emergencia señalaron que 14 personas habían muerto y 27 habían resultado heridas . El balance en el óblast de Kiev se actualizó a 16 muertos y 36 heridos a mediodía del 5 de agosto . La zona más castigada fue el distrito de Brovary, donde murieron 10 personas, ocho de ellas cerca de una estación de tren . Se declararon incendios en varios distritos de Kiev, entre ellos Obolonskyi, Sviatoshynskyi, Holosiivskyi y Desnianskyi .
Zelenski declaró que los ataques apuntaron deliberadamente contra "instalaciones sin conexión con la guerra": centros logísticos y plantas de fabricación civiles . El ataque causó daños inmensos a la columna vertebral comercial de Ucrania.
Epicentr, la mayor cadena de bricolaje y reformas del hogar de Ucrania, fue la que sufrió el golpe más duro. Dos complejos logísticos clave y la planta de Epicentr Ceramic Corporation en Kalynivka quedaron completamente destruidos. Los hornos de producción fueron alcanzados, paralizando la fabricación de baldosas cerámicas y gres porcelánico. Un empleado de Epicentr murió y otros tres resultaron heridos. La empresa anunció que trasladaría la producción de baldosas al extranjero . La compañía declaró en un comunicado: "En cuestión de minutos, los misiles rusos destruyeron lo que la empresa había construido durante décadas" . Se espera que la recuperación de la producción de baldosas lleve hasta dos años .
Nova Poshta, la mayor empresa privada de mensajería y operador postal de Ucrania, perdió un importante centro de clasificación en el distrito de Obolón, en Kiev . Rozetka, el principal mercado en línea, informó de que su mayor complejo de almacenes en Brovary —que procesaba más de 100.000 pedidos al día— fue alcanzado por tres misiles balísticos y no puede ser reparado . Otros objetivos alcanzados incluyeron una fábrica de cerveza, almacenes de materiales de construcción, una estación de ferrocarril y una instalación del grupo Fozzy . Un tanque dañado provocó una fuga de amoníaco en el distrito de Holosiivskyi .
El hecho de que no se interceptara ninguno de los 28 misiles balísticos no fue un fallo técnico, sino una crisis de suministro. Los sistemas de defensa aérea Patriot de Ucrania, su única herramienta eficaz contra las amenazas balísticas, habían agotado sus existencias de interceptores. El presidente Zelenski confirmó que Ucrania "no tenía interceptores" para el sistema Patriot, lo que dejaba a la capital completamente vulnerable ante estas armas de alta velocidad . No fue un hecho aislado. Apenas unos días antes, el 1 de agosto, Rusia había lanzado 27 misiles balísticos contra Kiev, de los cuales Ucrania solo interceptó uno, también debido a la escasez de misiles Patriot . Zelenski hizo un llamamiento público el 3 de agosto para que los socios occidentales suministraran más misiles .
La andanada del 5 y 6 de agosto fue el ataque más mortífero en una secuencia de crecientes ataques aéreos rusos contra Kiev y otras ciudades ucranianas a mediados de 2026:
El Ministerio de Defensa ruso afirmó que el ataque fue una represalia por los ataques con drones ucranianos contra la infraestructura petrolera rusa . Mientras tanto, Zelenski seguía presionando a los aliados de la OTAN en una cumbre en Turquía para que entregaran más sistemas Patriot y misiles interceptores, advirtiendo de que "cada noche sin esta ayuda vital y relevante le da a Rusia otra oportunidad de matar a nuestra gente" . La incapacidad de detener ningún misil balístico en este ataque puso de manifiesto una grave crisis de defensa antiaérea, ya que las entregas occidentales no habían seguido el ritmo de la escala de los ataques rusos .