Al menos 57 personas murieron, según Reuters . Diecinueve cuerpos fueron encontrados en el agua, y otros fallecieron en enfrentamientos, ahogamientos y una estampida durante el cruce . La cifra fue reportada posteriormente por otros medios como 67 o 72, pero la de 57 de Reuters seguía siendo el recuento confirmado más citado a principios de agosto .
Desde el principio, un desacuerdo central ha sido cuántos de los que entraron en Ceuta permanecen allí. Las autoridades españolas informaron que la mayoría regresó voluntariamente a Marruecos en cuestión de días y que la situación fronteriza estaba bajo control . Sin embargo, para el 3 de agosto, miles de personas —incluidos más de 860 menores no acompañados— seguían en albergues, en las calles y en las playas de Ceuta . El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, declaró a Telecinco que entre 3.000 y 5.000 migrantes permanecían en el enclave, contradiciendo la evaluación más optimista de Madrid . Las organizaciones de protección a la infancia advirtieron sobre una situación humanitaria para los menores varados, que eran especialmente vulnerables .
España desplegó rápidamente al ejército en Ceuta, instaló una barrera flotante de 500 metros frente a la costa y reforzó la valla fronteriza junto con las fuerzas marroquíes . El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitó el enclave y pidió solidaridad europea, insistiendo en que España no podía afrontar la crisis sola . Madrid también recibió críticas del comisario de Migración de la UE, Magnus Brunner, quien dijo que el plan de España para regularizar a migrantes indocumentados enviaba "una mala señal" para Europa .
La reacción más drástica a nivel de la UE llegó de Italia. El 31 de julio, Italia anunció la suspensión del acuerdo de libre circulación Schengen con España durante un mes, con efecto a partir del 1 de agosto, restableciendo los controles fronterizos en vuelos y viajes marítimos procedentes de España . La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, había pedido anteriormente la suspensión total de España del espacio Schengen, calificando las imágenes de Ceuta de "impactantes" . Dado que Italia y España no comparten frontera terrestre, la medida se aplicó solo a puertos aéreos y marítimos . Francia, por su parte, reforzó sus controles fronterizos con España . La medida enfureció a Madrid y sentó un precedente que, según muchos observadores, podría deshacer el espacio Schengen sin fronteras interiores .
Los líderes de 22 países de la UE firmaron una carta promovida por Italia y Dinamarca exigiendo una reunión de emergencia de los ministros del Interior . Esa reunión se celebró el 4 de agosto, en la que los ministros pidieron una acción más dura contra las redes de tráfico ilícito de migrantes, políticas de retorno más sólidas y una cooperación más estrecha con los países de origen . Italia impulsó específicamente la creación de centros de procesamiento de migrantes y centros de retorno financiados por la UE en terceros países . Algunos Estados miembros, liderados por Italia y Dinamarca, presionaron para adoptar medidas de emergencia que suspendieran los procedimientos de asilo estándar durante las llegadas masivas, aunque la respuesta formal de la UE hizo hincapié en la "plena solidaridad" con España . El ambiente en la reunión fue tenso: el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, exigió "solidaridad de todos los Estados miembros de la Unión Europea" en vísperas de las conversaciones .
Marruecos negó su responsabilidad en el colapso fronterizo. Las autoridades marroquíes afirmaron que no habían abierto deliberadamente la frontera y culparon de la crisis a una pérdida de control . Sin embargo, España y muchos funcionarios de la UE lo consideraron una táctica de presión deliberada de Rabat, en particular en medio de las tensiones diplomáticas por el Sáhara Occidental y el cambiante posicionamiento de España sobre el territorio en disputa . Marruecos cooperó posteriormente para ayudar a reforzar la valla junto con las fuerzas españolas .
La crisis tensó gravemente la unidad interna de la UE. La suspensión unilateral de Schengen por parte de Italia enfureció a Madrid y sentó un peligroso precedente para el espacio sin fronteras . Dinamarca y otros Estados del norte respaldaron la línea dura de Italia, mientras que España acusó a sus socios de falta de solidaridad . La reunión de emergencia de la UE del 4 de agosto produjo una muestra pública de unidad —con Brunner declarando "plena solidaridad" con España y calificando la crisis de "prueba de nuestra resiliencia europea"—, pero persistieron profundos desacuerdos sobre el reparto de cargas, la reforma del asilo y si la política de regularización de España fomenta más cruces . La extrema derecha de varios países de la UE aprovechó la crisis para exigir el cierre de fronteras, mientras que las organizaciones humanitarias criticaron las expulsiones masivas y la situación de los menores varados .
La crisis de Ceuta de julio de 2026 no tuvo precedentes por su escala e impacto político. Puso de manifiesto la fragilidad del sistema Schengen, los límites de la solidaridad europea en materia migratoria y la capacidad de presión que países como Marruecos pueden ejercer sobre las fronteras exteriores de Europa. Con miles de personas aún varadas en el enclave y profundas diferencias políticas sin resolver, la situación sigue siendo un punto de inflexión para el futuro de la gobernanza migratoria europea.