TSMC anunció la donación en su cuenta oficial en japonés de X (antes Twitter), declarando que Kumamoto es un sitio de producción global importante para la compañía . La donación fue la contribución corporativa individual más grande reportada para el terremoto en ese momento .
La empresa dijo que continuaría brindando apoyo adicional dependiendo de las necesidades cambiantes en las comunidades afectadas .
El terremoto ocurrió a las 4:27 p.m., hora local, del 28 de julio, con un epicentro a unos 10 km de profundidad y una intensidad sísmica máxima de 7 en la escala japonesa . TSMC activó de inmediato sus procedimientos de respuesta de emergencia:
TSMC evacuó a todos los trabajadores de su fábrica Japan Advanced Semiconductor Manufacturing (JASM) en Kikuyo, Kumamoto, y detuvo la producción temporalmente . La empresa confirmó que todo el personal estaba a salvo y localizado en cuestión de horas . Las inspecciones estructurales no encontraron daños en los edificios ni en los equipos clave . Esa misma noche, TSMC comenzó un reinicio gradual de las operaciones .
TSMC pasó los días siguientes recalibrando los equipos de producción sensibles y completando inspecciones detalladas . La empresa confirmó que los servicios públicos —incluyendo agua, electricidad y sistemas de seguridad— funcionaban con normalidad para el 29 de julio .
Para el 4 de agosto —seis días después del sismo— TSMC confirmó que su Fábrica 1 de Kumamoto había vuelto por completo a las operaciones normales y a los niveles de producción previos al terremoto . JASM, la filial japonesa de TSMC, había terminado todas las inspecciones y ajustes de equipos .
TSMC no fue la única en recuperarse rápidamente. Otras grandes empresas de semiconductores en Kumamoto —incluyendo Sony, Renesas Electronics, Tokyo Electron y Mitsubishi Electric— también detuvieron operaciones para realizar inspecciones de seguridad . La mayoría reanudó sus actividades en cuestión de días y no se materializó una escasez generalizada de suministros . Tokyo Electron reanudó operaciones en sus instalaciones de Kumamoto el 3 de agosto , mientras que Sony Semiconductor Solutions comenzó un reinicio por fases alrededor de la misma fecha .
El terremoto causó daños significativos en la prefectura de Kumamoto y áreas circundantes:
Las operaciones de rescate se complicaron por fuertes réplicas —incluyendo una de magnitud 5,8— y un calor extremo del verano, con temperaturas que se pronosticaba alcanzarían los 40°C .
A pesar de la gravedad del terremoto y la concentración de la fabricación de chips en Kumamoto, la disrupción en las cadenas de suministro globales de semiconductores se evaluó como limitada en general.
La fábrica de TSMC en Kumamoto representaba una pequeña parte de la producción total. En el momento del sismo, la instalación de JASM en Kumamoto representaba menos del 3% de la producción total de TSMC . Esto limitó el efecto directo en los ingresos de TSMC.
Los analistas esperaban un impacto financiero mínimo. Los analistas estimaron que la disrupción en los ingresos del tercer trimestre de 2026 de TSMC sería menor .
Otras fábricas reanudaron operaciones rápidamente. Sony, Renesas, Tokyo Electron y Mitsubishi Electric reiniciaron la producción en cuestión de días, y no se materializó una escasez generalizada de suministros .
El sismo puso a prueba —pero no rompió— la cadena de suministro. La producción general de semiconductores y automóviles en Kyushu se interrumpió temporalmente debido a revisiones de equipos, instalaciones dañadas y rutas de suministro bloqueadas . Sin embargo, el consenso entre los analistas fue que los efectos dominó en los mercados globales no fueron significativos .
El terremoto fue descrito ampliamente como una prueba de estrés para la estrategia de Japón de concentrar la producción de chips y automóviles en una sola región geográfica . Si bien el resultado inmediato fue favorable —sin fallos catastróficos en la cadena de suministro—, el evento puso de relieve la vulnerabilidad de un centro de fabricación concentrado y la importancia de una preparación sísmica sólida.
Nota: las cifras de víctimas mortales y de interrupción de servicios públicos provienen de informes oficiales de finales de julio y principios de agosto de 2026. Algunas cifras variaron ligeramente entre las fuentes a medida que la situación evolucionaba.