La debilidad del dólar el miércoles no fue un hecho aislado. Se sumó a la presión preexistente generada por la intervención coordinada de EE.UU. y Japón en el par USD/JPY la semana anterior y una Reserva Federal reticente bajo la presidencia de Kevin Warsh, factores que ya habían llevado al índice del dólar a mínimos de siete semanas, cerca de los 99.42 puntos .
Al 5 y 6 de agosto de 2026, Estados Unidos, Irán y Omán se encuentran en las etapas finales de un acuerdo interino para reabrir el estrecho de Ormuz. Washington esperaba hacer un anuncio formal el miércoles 5 de agosto, aunque el presidente Trump dijo que podría ser el miércoles o el jueves .
Términos clave del acuerdo en ciernes:
Partes involucradas: EE.UU. e Irán son los actores principales, con Omán actuando como mediador clave. Catar también ha participado en esfuerzos de mediación paralelos .
El acuerdo enfrenta obstáculos reales. Los medios estatales iraníes, citando una fuente informada, dijeron que el acuerdo "se retrasará mientras Estados Unidos continúe amenazando a Irán" . El ministro de Relaciones Exteriores de Irán ha insistido en que la vía fluvial "nunca volverá a su estado anterior a la guerra", lo que indica que los términos de reapertura podrían no ser incondicionales . Un Memorando de Entendimiento de 14 puntos entre Washington y Teherán colapsó el mes pasado, lo que subraya la fragilidad de la vía de negociación .
Las esperanzas de reapertura de Ormuz fueron el motor macro más importante de la semana, con efectos en cadena en todas las clases de activos:
Conclusión: Las esperanzas de reapertura de Ormuz han elevado los activos de riesgo y han aplastado los precios del petróleo, al tiempo que ejercen una nueva presión a la baja sobre el dólar. Pero la estructura temporal de 60 días del acuerdo y las advertencias públicas de Irán significan que el mercado está valorando un optimismo frágil, no una resolución duradera.