Ninguna de las compañías confirmó los informes al ser contactada. AstraZeneca declinó hacer comentarios, y Bristol Myers Squibb no respondió a las solicitudes .
La venta masiva de acciones de AstraZeneca fue lo suficientemente grande como para desplazarla al tercer puesto entre las empresas más grandes del Reino Unido por capitalización de mercado, por detrás de Shell y Unilever .
Los analistas de Wall Street descartaron en gran medida la idea como poco probable o desconcertante:
Incluso si las conversaciones hubieran sido serias, los analistas señalaron importantes obstáculos antimonopolio:
El 5 de agosto de 2026, una fuente con conocimiento directo dijo a Reuters que «nunca hubo un acuerdo que negociar» y que no se estaban llevando a cabo conversaciones . La declaración fue inequívoca y completa.
Ni AstraZeneca ni Bristol Myers Squibb ofrecieron comentarios cuando fueron contactadas por Reuters .
Después de tres días de intensa especulación que movió miles de millones de dólares en valor de mercado, la historia de la fusión farmacéutica de 400 mil millones de dólares no terminó con una negociación fallida, sino con una negativa rotunda. Todo el episodio — desde el informe del FT hasta el escepticismo de los analistas y los movimientos bursátiles — resultó ser un rumor que nunca tuvo fundamento. Para los inversores y los observadores del sector, es un caso de estudio sobre la rapidez con la que la especulación puede mover los mercados y la rapidez con la que puede ser desmentida.