La principal ayuda llegó del mercado de divisas. Honda calcula ahora sus previsiones anuales con un tipo de cambio de 155 yenes por dólar, frente a la hipótesis anterior de 140 yenes .
Para una empresa japonesa con una parte importante de sus ingresos y beneficios generados en el extranjero, un yen más débil eleva el valor de esas ganancias cuando se convierten a la moneda japonesa. Ese efecto de conversión fue el mayor impulsor del beneficio del trimestre y una razón central para elevar la previsión anual.
Honda espera ahora un beneficio operativo de 650.000 millones de yenes para el ejercicio que termina en marzo de 2027, frente a los 500.000 millones previstos anteriormente: un aumento del 30% .
La división de automóviles protagonizó el giro operativo más llamativo. Registró un beneficio operativo de 192.100 millones de yenes, después de haber sufrido una pérdida de 29.600 millones un año antes .
El cambio se apoyó en tres elementos: la fuerte demanda de modelos híbridos en Estados Unidos, la desaparición del impacto más severo de los aranceles estadounidenses del 25% sobre los automóviles que habían lastrado el ejercicio anterior y el efecto favorable del tipo de cambio .
El resultado es especialmente relevante porque se produjo con un contexto comercial complicado. Las ventas mundiales de vehículos de Honda cayeron un 4%, mientras que las ventas en China se desplomaron cerca de un 50%, en medio de la intensa competencia de los fabricantes locales de vehículos eléctricos .
La división de motocicletas volvió a demostrar por qué se ha convertido en uno de los pilares más rentables y constantes de Honda. Su beneficio operativo trimestral alcanzó aproximadamente 189.000 millones de yenes, un récord para el segmento .
El crecimiento estuvo impulsado especialmente por las ventas en Brasil y Vietnam, mientras que los ingresos de la división aumentaron un 19,9% interanual .
Esta fortaleza ayudó a compensar la debilidad del negocio de automóviles y redujo la dependencia de Honda de la evolución de un único mercado o tipo de vehículo.
El negocio de servicios financieros contribuyó con unos 85.000 millones de yenes de beneficio operativo . Sus ingresos procedentes de préstamos y contratos de financiación y arrendamiento —especialmente en Estados Unidos y otros mercados— funcionan como una fuente relativamente estable frente a las oscilaciones de las ventas de vehículos.
Junto con las motocicletas, esta división permitió que Honda mantuviera el crecimiento de los beneficios incluso cuando el volumen global de automóviles retrocedió.
Los ingresos aumentaron un 13,5% interanual, hasta 6,06 billones de yenes . El crecimiento no provino de vender más vehículos, sino principalmente de dos factores: la conversión favorable de los ingresos internacionales por el yen débil y una combinación de productos más rentable, con una mayor presencia de híbridos y modelos de gama alta.
En otras palabras, Honda obtuvo más ingresos por cada unidad y se benefició de la divisa, aunque el número total de vehículos vendidos disminuyó.
El trimestre también estuvo marcado por varios lastres:
La mejora del tipo de cambio, la recuperación del negocio de automóviles y los resultados récord de motocicletas fueron suficientemente grandes para neutralizar buena parte de esas presiones.
La revisión de la previsión se explica por una combinación de tres factores principales:
Honda también prevé un beneficio neto anual de 420.000 millones de yenes .
El yen débil fue el factor de mayor alcance y el que más elevó el valor de los beneficios internacionales. Pero, por sí solo, no explica toda la magnitud del repunte.
El paso del negocio de automóviles de una pérdida a un beneficio de 192.100 millones de yenes y el récord de la división de motocicletas aportaron la mejora operativa real. La combinación de ambos elementos con la fortaleza de los servicios financieros permitió a Honda superar ampliamente las previsiones trimestrales y justificar el aumento del 30% en su guía anual .