El tercer trimestre fiscal de Infineon terminó en junio de 2026 y dejó los siguientes resultados :
Los ingresos también superaron la previsión anterior de la propia empresa, de unos 4.100 millones de euros, que ya estaba por encima de las expectativas del mercado . En términos secuenciales, la evolución muestra una aceleración clara: 3.662 millones de euros en el primer trimestre fiscal, 3.812 millones en el segundo y 4.172 millones en el tercero .
Para el trimestre fiscal que finalizará en septiembre de 2026, Infineon espera unos ingresos de 4.700 millones de euros, equivalentes a aproximadamente 5.400 millones de dólares según el tipo de cambio asumido por la empresa . La cifra supera la previsión media de 4.600 millones de euros recopilada entre analistas .
Sobre esa base, la compañía prevé que el margen del resultado del segmento alcance alrededor del 23 % . Infineon describió la perspectiva como un “nuevo aumento significativo de los ingresos y del margen” .
La empresa también elevó su previsión de ingresos para todo el ejercicio fiscal 2026: ahora espera aproximadamente 16.300 millones de euros, lo que supondría un crecimiento anual cercano al 11 %. La previsión pasó de apuntar a un crecimiento “moderado” a contemplar un crecimiento “significativo”, y también mejoró su perspectiva para el flujo de caja libre ajustado .
Los semiconductores de potencia de Infineon no son los procesadores que ejecutan directamente los modelos de IA. Su función es más básica, pero esencial: ayudan a convertir, regular y distribuir la electricidad que necesitan los servidores y aceleradores dentro de los centros de datos.
La dirección de Infineon ha señalado que está redoblando su apuesta por las oportunidades vinculadas a la IA . El consejero delegado, Jochen Hanebeck, describió las soluciones de energía para IA como el motor de crecimiento más importante de la compañía .
Sus objetivos de ingresos para este mercado han aumentado con rapidez:
En junio de 2026, Gartner identificó a Infineon como “la empresa a batir” en semiconductores de potencia para centros de datos de IA, destacando la amplitud de su cartera y su conocimiento de los sistemas completos .
El fuerte crecimiento de la demanda ha llevado a Infineon a acelerar sus planes industriales. La empresa aumentó en 500 millones de euros su inversión prevista para el ejercicio fiscal 2026, hasta aproximadamente 2.700 millones, frente al plan inicial de 2.200 millones .
Una parte importante de ese gasto se destina a ampliar la capacidad de fabricación de chips para centros de datos, incluida una instalación en Dresde, Alemania . La dirección afirma que está aumentando la capacidad más deprisa de lo previsto .
El matiz clave es que Infineon considera que sus ingresos procedentes de la IA están “limitados por la oferta”. En otras palabras, el problema no es la falta de clientes, sino la velocidad a la que la empresa y sus socios de fabricación pueden poner en marcha nueva capacidad .
El auge de los centros de datos está ocultando una evolución mucho más débil en otras áreas. Los clientes de los mercados de automoción e industria siguen siendo prudentes con sus inventarios, lo que pesa sobre esas líneas de negocio .
La recuperación general del sector de los semiconductores, al margen de la IA, continúa siendo irregular. Sin embargo, el negocio de chips de potencia para centros de datos ya tiene el tamaño suficiente para impulsar el crecimiento total de Infineon pese a la debilidad de los mercados tradicionales .
Esta divergencia se ha convertido en uno de los principales rasgos del mercado de chips: las empresas más expuestas a la infraestructura de IA están resistiendo mejor, mientras que aquellas más dependientes de la automoción y la industria afrontan una recuperación más lenta.
Pese al récord de ventas y a la mejora de sus previsiones, las acciones de Infineon cotizaron a la baja durante la jornada de resultados . El motivo principal fue un ligero incumplimiento en la rentabilidad operativa frente al consenso.
El resultado del segmento fue de 797 millones de euros, frente a los 809 millones esperados de media, mientras que el margen quedó en el 19,1 %, por debajo del 19,6 % previsto . Esa diferencia moderó la reacción del mercado ante unos ingresos que sí superaron las expectativas.
Aun así, la trayectoria de ventas mantiene un impulso notable: pasó de 3.662 millones de euros en el primer trimestre fiscal a 3.812 millones en el segundo y 4.172 millones en el tercero. La previsión de 4.700 millones para el cuarto implicaría un salto secuencial superior al 12 % .