Tres días después, el plan estaba muerto. La oposición de UEFA, el rechazo de varias confederaciones continentales y el malestar dentro de la propia FIFA desencadenaron la mayor crisis de la presidencia de Infantino y dejaron su campaña de reelección seriamente dañada .
FFE habría separado de FIFA sus principales negocios: derechos audiovisuales, patrocinios, entradas, hospitalidad y licencias. El modelo se inspiraba parcialmente en la estructura comercial de la Fórmula 1 y buscaba convertir las operaciones de los grandes torneos en una entidad independiente .
Los inversores privados habrían adquirido una participación minoritaria —de hasta el 20%— sin control directo sobre la gobernanza deportiva. FIFA sostenía que conservaría la autoridad exclusiva sobre las competiciones, el reglamento, el calendario y las decisiones deportivas .
La operación debía ser ratificada por las 211 asociaciones miembro de FIFA, pero nunca llegó a someterse a votación .
La confederación europea declaró que los activos en cuestión "no le pertenecían a FIFA para venderlos" y acusó a Infantino de impulsar un acuerdo opaco y negociado entre bastidores. UEFA llegó a anunciar que sus 55 federaciones boicotearían los eventos de FIFA si el proyecto seguía adelante .
La amenaza convirtió un plan financiero en una crisis deportiva global: sin las selecciones y clubes asociados al fútbol europeo, las competiciones de FIFA habrían quedado gravemente comprometidas.
UEFA, CONCACAF —la confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe— y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) se opusieron formalmente al proyecto, tres de las seis confederaciones continentales de FIFA .
CONCACAF calificó la iniciativa de "grave fallo de gobernanza" y pidió una revisión exhaustiva del liderazgo y de los procesos de decisión de FIFA .
El asesor principal de Infantino, Carlos Cordeiro, dimitió por su desacuerdo con la propuesta. Además, el director de operaciones de FIFA, Kevin Lamour, describió FFE como "el proyecto de una sola persona", una señal de que el plan no había sido suficientemente consultado dentro de la organización .
Esa fractura interna debilitó todavía más la defensa de Infantino y reforzó las críticas sobre la forma en que se había diseñado y comunicado la operación.
La participación prevista de Thrive Eternal, dirigida por Joshua Kushner —hermano de Jared Kushner, exasesor sénior de la Administración Trump— convirtió la propuesta en un asunto político y de gobernanza, además de financiero .
Los críticos consideraron que vender una participación en los derechos comerciales del Mundial y de otras competiciones equivalía a privatizar de manera poco transparente algunos de los activos más valiosos del fútbol mundial . También surgieron dudas sobre un posible conflicto de intereses: una fuente citada por The Sunday Times afirmó que Infantino podría haber obtenido personalmente decenas de millones con el acuerdo .
El 31 de julio, apenas 72 horas después de que se conociera la iniciativa, Infantino anunció que FIFA no seguiría adelante. En su declaración, afirmó que el proyecto había creado divisiones que, "independientemente del nivel de apoyo", ya no eran compatibles con los objetivos de la organización .
La retirada evitó una votación formal, pero no cerró la crisis. UEFA dijo que había perdido la confianza en el presidente de FIFA y advirtió que "ninguna opción debería quedar descartada" respecto a su futuro . La confederación también estudia posibles acciones legales relacionadas con la gestión de la propuesta .
Infantino tenía previsto buscar un nuevo mandato en el Congreso de FIFA de la primavera de 2027. Sin embargo, el fracaso de FFE dañó su credibilidad y su posición política con una rapidez descrita como "extraordinaria" por fuentes citadas en la cobertura del caso .
Aunque el mecanismo para destituir a un presidente de FIFA existe, no es sencillo y sus opositores tendrían que superar importantes obstáculos políticos e institucionales .
El primer ministro británico Andy Burnham y el presidente de La Liga, Javier Tebas, se sumaron a las voces que piden la salida de Infantino . Según fuentes citadas por The Times, sus adversarios dentro de FIFA preparan una ofensiva para aumentar la presión y forzar su renuncia .
CONCACAF y otras organizaciones reclamaron una revisión integral del liderazgo de FIFA y de sus procedimientos de toma de decisiones . UEFA, por su parte, cuestionó el uso de planes secretos y calendarios acelerados para abordar asuntos que afectan a todo el fútbol internacional .
Hasta esta crisis, Infantino parecía tener una posición prácticamente incontestable. El rechazo coordinado mostró que las grandes confederaciones todavía pueden bloquear iniciativas presidenciales cuando perciben que están en juego los intereses comerciales, la autonomía del deporte o la estructura de poder de FIFA .
A comienzos de agosto de 2026, Infantino seguía en el cargo, pero con una autoridad considerablemente debilitada. Las principales organizaciones del fútbol internacional ya buscan limitar su margen de maniobra o acelerar un relevo antes del próximo Congreso de FIFA .