La primera mitad de 2026 no representa un boom uniforme para todas las startups. El resultado está fuertemente condicionado por un pequeño grupo de operaciones gigantescas. Mistral AI, en Francia, y DeepL, en Alemania, estuvieron entre las compañías que concentraron una parte desproporcionada del capital destinado a la IA.
En conjunto, la inteligencia artificial absorbió aproximadamente el 60 % del valor de todas las operaciones de capital riesgo europeas durante el semestre, frente al 38 % registrado en 2025. Mientras tanto, el número total de startups financiadas en todos los sectores cayó a su nivel más bajo en seis años .
La tendencia también se refleja en las rondas de tamaño excepcional: ocho empresas europeas cerraron rondas de capital de al menos 1.000 millones de dólares en el primer semestre, un récord para el continente .
Por países, el Reino Unido lideró la región por volumen de capital captado, seguido de Francia y Alemania . Londres fue además el escenario de la mayor operación del mercado europeo de venture capital: la empresa de infraestructura de IA Nscale recaudó 2.900 millones de euros, aproximadamente 3.300 millones de dólares, en el primer semestre de 2026 .
El contraste con el conjunto del mercado es importante. Las startups europeas de todos los sectores obtuvieron alrededor de 42.000 millones de dólares en financiación durante el semestre, un 50 % más interanual, pero todavía por debajo del máximo de 60.000 millones alcanzado en la primera mitad de 2021 . La distancia frente a Norteamérica es aún mayor: las startups de esa región captaron 392.000 millones de dólares en el mismo periodo .
En otras palabras, Europa está apostando con fuerza por un grupo reducido de ganadores de la IA, pero eso no significa que el ecosistema en su conjunto tenga un acceso más amplio al capital.
El récord de inversión tampoco resuelve uno de los problemas estructurales de la tecnología europea: la falta de financiación para las compañías que ya han demostrado potencial y necesitan grandes cantidades de capital para escalar.
La Comisión Europea ha identificado una brecha persistente de financiación en etapas avanzadas. Según la institución, esta carencia puede empujar a empresas tecnológicas prometedoras a trasladarse fuera de Europa o a venderse antes de alcanzar todo su potencial .
Para responder a ese desafío, la Unión Europea puso en marcha el Scaleup Europe Fund, un fondo de crecimiento y financiación tardía con un objetivo de 5.000 millones de euros. El vehículo se dirige a sectores considerados estratégicos, entre ellos la IA, la computación cuántica, los semiconductores, la robótica, la energía, el espacio y la biotecnología .
Tras un proceso competitivo en el que participaron firmas como Atomico y Eurazeo, el Consejo del Fondo del Consejo Europeo de Innovación —el EIC, por sus siglas en inglés— eligió a la firma sueca de capital privado EQT como gestora . La Comisión completó los últimos pasos legales en agosto de 2026 y el fondo ya realizó su primera inversión, en la startup espacial finlandesa ICEYE .
La intención es que las empresas europeas puedan conseguir capital suficiente para crecer desde Europa, en lugar de tener que buscar financiación en Estados Unidos u otros mercados o aceptar una venta prematura.
El salto de la inversión en IA convive con una brecha de género persistente. Las startups de IA con al menos una fundadora representaron el 18 % de todas las operaciones completadas desde 2023, pero recibieron solo el 10 % del capital total. Es decir, participan en más rondas de las que les corresponderían por volumen de dinero, pero las rondas que obtienen tienden a ser más pequeñas .
En el conjunto del ecosistema tecnológico europeo, los equipos formados exclusivamente por mujeres captaron aproximadamente el 1 % de toda la financiación de capital riesgo, mientras que los equipos exclusivamente masculinos recibieron cerca del 90 % .
La brecha también aparece al analizar el origen étnico de los equipos. Solo el 11 % del capital invertido se destinó a compañías cuyos equipos fundadores o directivos incluían al menos una persona perteneciente a una minoría étnica, según el informe State of European Tech de Atomico, elaborado en colaboración con Extend Ventures .
Un informe de PitchBook publicado en marzo de 2026 señaló además que los equipos liderados por mujeres recibieron su menor proporción de capital riesgo en casi una década: apenas el 1,2 % de la financiación total. En el ámbito específico de la IA, las fundadoras capturaron el 12,9 % del valor de las operaciones .
Los datos del propio EIC apuntan, no obstante, a que los programas públicos dirigidos pueden cambiar el resultado. El EIC Impact Report 2026 indica que el 30 % de las compañías apoyadas por el EIC están lideradas por mujeres y que las empresas con fundadoras participaron en el 25 % de las operaciones de capital del organismo, porcentajes claramente superiores a las medias históricas del venture capital europeo .
Europa ha reforzado su posición como actor global de la inteligencia artificial y, por primera vez, la IA capturó más de la mitad del capital riesgo de la región. Sin embargo, los datos del primer semestre de 2026 describen un mercado de dos velocidades: muy dinámico para unas pocas compañías capaces de cerrar megarrondas, pero mucho más restrictivo para el resto.
El Scaleup Europe Fund, gestionado por EQT, es el intento más ambicioso de la Unión Europea hasta ahora para solucionar la falta de capital en las etapas de crecimiento y evitar que sus empresas más prometedoras tengan que marcharse. La cuestión decisiva será si el récord de la IA y el nuevo fondo consiguen ampliar la base del ecosistema —incluidas las fundadoras y los equipos de minorías étnicas— o si simplemente aumentan las apuestas sobre un grupo cada vez más reducido de ganadores.