La petrolera británica BP vive un momento de transformación radical bajo el mando de su nueva directora ejecutiva, Meg O'Neill. La compañía presentó el 4 de agosto de 2026 unos resultados del segundo trimestre que más que duplicaron sus ganancias, impulsados por la escalada de precios derivada del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Al mismo tiempo, O'Neill está redefiniendo la identidad corporativa de BP, alejándola de la etiqueta de 'supermajor' y desmontando la estrategia de transición ecológica de su predecesor.
'Prudente' dejar de ser una 'supermajor'
El 4 de agosto de 2026, Meg O'Neill afirmó que es 'prudente' que BP deje de considerarse una 'supermajor'
. Este cambio de discurso busca que los inversores evalúen a la compañía por sus propios méritos, en lugar de compararla con gigantes como ExxonMobil o Chevron. "BP debe centrarse en competir dentro de su propia categoría de peso y concentrar las inversiones en sus negocios más sólidos", señaló O'Neill ![]()
. La estrategia busca revertir años de bajo rendimiento.
Resultados del segundo trimestre: el conflicto en Medio Oriente dispara las ganancias
Los resultados del segundo trimestre de 2026, presentados el 4 de agosto, son un claro reflejo del contexto geopolítico:
- Ganancia subyacente (replacement cost profit): 5.700 millones de dólares, la cifra más alta desde 2022 y más del doble de los 1.620 millones de dólares registrados en el mismo período de 2025
. La ganancia neta alcanzó los 3.910 millones de dólares .