El 12 de junio de 2026, el Departamento de Comercio de EE.UU. impuso controles de exportación de emergencia sobre los modelos Mythos 5 y Fable 5 de Anthropic, ordenando a la empresa que suspendiera inmediatamente el acceso a usuarios extranjeros . La medida fue desencadenada por una advertencia del CEO de Amazon, Andy Jassy, y por sospechas concretas de que un grupo vinculado a China había obtenido acceso no autorizado al modelo
. El Departamento de Comercio citó riesgos de que las tecnologías pudieran ser desviadas hacia servicios de inteligencia militar extranjeros
. Anthropic desactivó abruptamente el acceso a ambos modelos para todos los usuarios internacionales
.
Menos de tres semanas después, el 30 de junio, la administración Trump levantó los controles de exportación. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, explicó que la decisión se tomó tras una estrecha colaboración con Anthropic para alinear los modelos con la aprobación del gobierno estadounidense . Sin embargo, críticos del Peterson Institute argumentaron que los controles ad hoc fueron contraproducentes y podrían impulsar a China a desarrollar alternativas propias
.
China está presionando para obtener acceso a Mythos —o al menos garantías sobre su no despliegue— antes de la cumbre prevista entre Xi Jinping y el presidente Donald Trump en septiembre de 2026 . Pekín está cada vez más inquieta ante la posibilidad de que el modelo se utilice de forma ofensiva contra la segunda economía más grande del mundo, añadiendo un nuevo y volátil tema a las ya tensas relaciones bilaterales
.
El enfrentamiento por Mythos ilustra un cambio fundamental: los modelos de IA que pueden encontrar y explotar vulnerabilidades de software de forma autónoma son ahora tratados como activos militares estratégicos, no solo como productos comerciales, y el control sobre ellos se perfila como la contienda tecnológica que definirá la relación entre EE.UU. y China.