SoftBank está llevando a cabo una estrategia de 'todo a la IA' que le obliga a captar una cantidad de deuda sin precedentes, pignorar sus activos más valiosos (las participaciones en Arm y OpenAI) como garantía y refinanciar un préstamo puente de 40.000 millones en 12 meses, todo ello mientras su acción se ha desplomado a la mitad, su perspectiva crediticia es negativa y los prestamistas exigen garantías adicionales antes de aceptar participaciones de empresas privadas de IA como colateral. Los resultados del 6 de agosto se seguirán con lupa para conocer cualquier novedad sobre los planes de financiación, la evolución de la valoración de Arm y la capacidad de SoftBank para gestionar los 30.000 millones de dólares en obligaciones de la segunda mitad de 2026.