Cuando Ternus asuma como CEO, Legros le reportará directamente y trabajará de forma transversal con diferentes grupos de hardware para mejorar la colaboración y evitar que los equipos operen como compartimentos estancos . El título exacto de su nuevo puesto todavía no se ha detallado públicamente, aunque se espera que vuelva a desempeñar un cargo de vicepresidenta .
El regreso de una ejecutiva senior después de su jubilación es poco habitual en Apple . En este caso, también permite a Ternus reincorporar conocimiento institucional y a una directiva con la que ya había trabajado estrechamente.
Ternus está construyendo su núcleo directivo mientras se acerca la fecha del relevo. Cada nuevo nombramiento y cada cambio de responsabilidades están siendo observados con atención dentro y fuera de la compañía .
La continuidad, sin embargo, será una parte importante de la transición. Tim Cook no abandonará Apple: a partir del 1 de septiembre continuará como presidente ejecutivo del consejo de administración, una figura que puede aportar estabilidad y conocimiento interno durante el traspaso .
Ternus es ingeniero mecánico de formación y se incorporó a Apple en 2001. Tras más de dos décadas en la empresa, se ha consolidado como un ejecutivo centrado en el producto y con una amplia experiencia en hardware . Su designación representa, por tanto, una sucesión interna con un perfil especialmente ligado al desarrollo de dispositivos.
El mayor desafío de Ternus será la inteligencia artificial. Apple atravesó una crisis relacionada con la IA en 2025 y quedó por detrás de competidores como Microsoft y Google en la integración de la IA generativa . CNBC ha descrito la necesidad de corregir esa estrategia como su «reto decisivo» .
La evolución bursátil refleja parte de esa preocupación. A finales de abril de 2026, las acciones de Apple acumulaban una caída aproximada del 2 % en el año, mientras el Nasdaq Composite avanzaba un 6,8 %. Analistas vincularon parte de esa brecha a las dudas sobre el rumbo de Apple en inteligencia artificial .
El problema no consiste únicamente en lanzar nuevas funciones. Ternus tendrá que decidir cómo integrar la IA en el ecosistema de Apple sin sacrificar la experiencia de usuario ni el control sobre el hardware y el software que han definido a la compañía.
Además de la IA, Ternus deberá afrontar varios frentes simultáneos:
La primera señal de la era Ternus no será, por tanto, un producto concreto, sino la composición de su equipo. Al recuperar a una antigua colaboradora y colocar el hardware en el centro de la estructura directiva, Apple parece apostar por la continuidad técnica mientras intenta cerrar la brecha en inteligencia artificial.