Pero el cambio de activo no implica necesariamente un cambio de comportamiento. El mismo apetito por el riesgo, el apalancamiento y las operaciones rápidas está llegando a un mercado que, aunque tiene negocios reales detrás, también puede registrar oscilaciones extremas.
Los operadores que ganaron dinero anticipándose a una tendencia en criptomonedas reconocen patrones similares en las acciones de chips: comprar antes de un catalizador, subirse a una subida y aprovechar movimientos bruscos durante la sesión o al abrir el mercado.
La volatilidad del índice de semiconductores de la Bolsa de Filadelfia, conocido como SOX, ilustra el atractivo. En julio de 2026, el índice cerró con subidas o bajadas de al menos un 4% en casi la mitad de sus 22 jornadas. Además, las 22 sesiones registraron movimientos intradía de al menos un 2% . Para un trader de altcoins, una dinámica así resulta familiar.
El entusiasmo por los tokens basados en memes se ha enfriado, mientras que las acciones relacionadas con la IA ofrecen una narrativa más fácil de seguir con datos: demanda de centros de datos, pedidos, márgenes, capacidad de producción y gasto de las grandes tecnológicas.
Rahul Patel, un fundador del sector cripto citado por Bloomberg, explicó que trasladó parte de sus apuestas desde las memecoins hacia las acciones de IA y semiconductores. Según Patel, la experiencia es “mucho mejor” porque ahora puede “dormir tranquilo” manteniendo sus posiciones; con las memecoins, dijo, eso era mucho más difícil .
La inversión de las grandes empresas tecnológicas en infraestructura de IA ha reforzado la tesis alcista. Microsoft y Amazon, entre otros grandes proveedores de servicios en la nube, proyectan un gasto de entre 600.000 y 720.000 millones de dólares en infraestructura de IA durante 2026 .
En Corea del Sur, el índice KOSPI avanzó más de un 70% hasta finales de 2025, impulsado por gigantes como Samsung Electronics y SK Hynix . Allí, parte de la especulación que antes se dirigía a las criptomonedas pasó a concentrarse en acciones, préstamos con margen y ETF apalancados.
La magnitud del movimiento aparece en varios indicadores:
El crecimiento de Hyperliquid ayuda a entender el entorno del que proceden muchos de estos traders. La plataforma de derivados registró 244.000 millones de dólares en volumen durante mayo de 2025, frente a los 2,3 billones de Binance en derivados ese mismo mes . Otra estimación situó el volumen de futuros perpetuos de Hyperliquid en 248.000 millones .
En el primer semestre de 2025, Hyperliquid llegó a representar el 73% del mercado de contratos perpetuos de exchanges descentralizados, según datos citados por distintas fuentes del sector . Estos productos permiten operar con apalancamiento y mantener posiciones sin fecha de vencimiento, una estructura que puede multiplicar tanto las ganancias como las pérdidas.
Ese tipo de experiencia facilita que algunos operadores vean los ETF y las acciones de semiconductores como una nueva vía para aplicar estrategias que ya dominan. Sin embargo, la renta variable no cotiza las 24 horas: las posiciones pueden acumularse durante el cierre del mercado y materializarse en forma de fuertes saltos al comenzar la sesión.
Después de una subida extraordinaria —el SOX había más que duplicado su valor durante el año anterior hasta mediados de 2026—, el índice entró en un mercado bajista técnico el 17 de julio. Para entonces había caído un 20,2% desde su máximo de cierre del 22 de junio .
El detonante fue la creciente duda sobre la sostenibilidad del gasto de las grandes tecnológicas en infraestructura de IA . Los inversores comenzaron a cuestionar si los niveles actuales de inversión, las expectativas de crecimiento y las valoraciones podían mantenerse.
SanDisk estuvo entre las compañías de chips que sufrieron fuertes caídas mientras los inversores recogían beneficios . El 29 de julio, los 30 componentes del SOX cotizaban por debajo de su media móvil de 50 días, una reversión drástica frente a principios de junio, cuando todos estaban por encima . Incluso tras un repunte del 8,3% en dos jornadas al cierre de julio, el índice seguía un 23% por debajo de su récord .
La rotación ha creado una brecha visible entre los inversores particulares y las instituciones.
Los datos de la mesa de intermediación principal de Goldman Sachs muestran que las acciones de semiconductores y equipos fueron el subsector estadounidense con mayores ventas netas entre sus clientes de fondos de cobertura. Las reducciones se concentraron sobre todo en posiciones largas existentes, no en la apertura de nuevas posiciones cortas .
“En medio de esta importante subida del grupo, los fondos de cobertura no han estado persiguiendo el movimiento”, señaló un analista de Goldman Sachs. “Han estado vendiendo durante las subidas” .
Al mismo tiempo, los inversores minoristas han canalizado cantidades récord hacia los ETF de chips. En abril de 2026, dos grandes fondos —el VanEck Semiconductor ETF y el iShares Semiconductor ETF— recibieron conjuntamente 5.500 millones de dólares .
La divergencia no demuestra por sí sola que el mercado vaya a caer, pero sí constituye una señal de cautela: el dinero minorista sigue entrando mientras los inversores profesionales reducen exposición y recogen beneficios .
La publicación de Sahm Capital describió el giro de las criptomonedas hacia las acciones de IA como una “torre de liquidez” susceptible de derrumbarse rápidamente . Si demasiados operadores persiguen el mismo grupo de acciones con un horizonte muy corto, una caída inicial puede activar ventas automáticas, llamadas de margen y nuevas caídas.
Reuters informó de las advertencias de expertos sobre la velocidad de las entradas en productos como el Roundhill DRAM ETF. El fondo reunió 6.000 millones de dólares en apenas cinco semanas, convirtiéndose en el ETF de crecimiento más rápido registrado, según el informe . Entradas de esa magnitud pueden aumentar la volatilidad y contribuir a valoraciones excesivas.
Los datos de VandaTrack muestran que la actividad de los inversores minoristas se mantiene cerca de máximos históricos, pero las compras netas han caído a su nivel más bajo desde la época de la pandemia. Esto sugiere que el dinero está rotando rápidamente entre operaciones en lugar de impulsar de forma sostenida a todo el mercado .
Una acción de semiconductores puede tener ingresos, clientes y capacidad productiva, pero eso no evita que su cotización caiga con fuerza si se revisan las previsiones de demanda o de gasto en IA. El SOX mostró precisamente ese riesgo: durante casi la mitad de las sesiones de julio, el índice se movió al menos un 4% al alza o a la baja al cierre .
La migración desde las memecoins hacia las acciones de IA y semiconductores es real y está respaldada por entradas récord en ETF, un aumento del volumen y una concentración creciente de capital en empresas como Nvidia, Micron, SK Hynix y SanDisk.
Pero el comportamiento conserva rasgos de la especulación cripto: búsqueda de momentum, operaciones rápidas, coordinación en redes sociales y uso del apalancamiento. La diferencia es que ahora esas tácticas se aplican a compañías con negocios reales, pero también a valoraciones muy exigentes y a un sector expuesto a las dudas sobre la duración del auge de la IA.
El desplome del SOX en julio —su peor mes desde 2008— dejó una advertencia clara: tener ingresos y fabricar componentes esenciales no convierte a una acción de chips en un activo estable. Para los traders que llegaron desde las memecoins, la nueva apuesta puede parecer más sólida; las pérdidas, sin embargo, pueden ser igual de rápidas.