A través de medios estatales, el ejército iraní declaró el viernes 31 de julio que había realizado ataques con drones contra activos militares estadounidenses en Kuwait, en represalia por bombardeos previos de Washington . Como parte de oleadas anteriores —incluidas las fases de la "Operación Saegheh"—, Irán también dijo haber atacado la base aérea Ali Al Salem y el Campamento Al-Adairi, incluyendo un depósito de municiones estadounidense . Teherán aseguró haber atacado además instalaciones estratégicas de Estados Unidos en Baréin .
Estados Unidos no ha confirmado bajas ni daños materiales a causa de esta oleada del sábado. Sin embargo, en ataques iraníes anteriores contra fuerzas estadounidenses en Kuwait durante julio, Reuters informó que dos militares de EE.UU. murieron por un ataque iraní que también impactó una planta de energía y desalinización en Kuwait . Washington señaló que sus propios bombardeos durante ese período apuntaron contra centros de vigilancia iraníes, almacenes subterráneos de armas y capacidades marítimas .
Los ataques con drones del sábado son el último episodio de un ciclo sostenido de enfrentamientos:
Estrecho de Ormuz — El tráfico de buques por esta vía clave se ha desplomado. El 16 de julio solo siete buques cruzaron el estrecho; al día siguiente fueron apenas tres, la cifra más baja desde mayo . La mayoría de los barcos se detuvieron o dieron media vuelta tras los ataques iraníes a embarcaciones y el bloqueo estadounidense . Por esta ruta solía transitar aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, que ahora está bajo control iraní . Irán rechazó una propuesta de Omán para la supervisión conjunta del estrecho y presentó su propia contrapropuesta .
Omán — Más allá de las frustradas conversaciones sobre el control del estrecho, Omán sigue inmerso en gestiones diplomáticas y es directamente afectado por la interrupción del tránsito marítimo, ya que sus aguas limitan con el estrecho .
Jordania y Egipto — Irán reivindicó ataques con drones contra bases estadounidenses en Jordania a finales de julio . Egipto sufre las consecuencias de la disrupción en las rutas del mar Rojo y el golfo Pérsico; según The New York Times, los riesgos para el transporte marítimo se extienden por los principales puntos de estrangulamiento petrolero de Oriente Próximo, incluyendo las rutas cercanas a Egipto en el mar Rojo .
Arabia Saudí — Aunque no ha sido un objetivo directo en esta última oleada, el colapso de los cruces por Ormuz amenaza directamente sus exportaciones de petróleo, y el reino está expuesto a los efectos colaterales del conflicto entre EE.UU. e Irán en todo el Golfo.
ONU y comunidad internacional — El secretario general de la ONU expresó su preocupación por los ataques contra infraestructura civil, incluido el bombardeo de la planta desalinizadora de Kuwait .